Imagen: J. Claver El Chingolo

por Manlio Landolfi

Las aves nativas en libertad se pueden encontrar en todos los lugares. 
En esta serie, reseñamos aquellas especies habituales en los espacios verdes de las ciudades de la Argentina.


El chingolo está entre las aves más familiares y populares. Puede confundirse con el gorrión, sobre todo cuando no lleva erecto el copete.Imagen: F. Contino
Se lo ve solo o en pareja y a veces en grupitos, tranquilo y confiado. Necesita de áreas verdes, por lo tanto no es tan frecuente su presencia en ciudades densamente pobladas.
Habitante de todo el país, lo podemos ver en el suelo donde se desplaza por saltitos o sobre árboles o arbustos desde donde nos brinda su canto melodioso. El canto está compuesto por cuatro notas, las tres primeras son cortas y claras y la última más alargada a modo de gorjeo.
El doctor Pablo Tubaro, biólogo de Aves Argentinas y del CONICET, hizo importantes estudios sobre su canto. Mediante grabaciones que luego graficó por medio de sonogramas , quedó demostrado que realiza leves variaciones en su canto, según la zona en que habitan, formando verdaderos dialectos.
Lo más significativo es que las hembras en su época de reproducción, cuando eligen su pareja, muestran preferencia por aquellos machos que poseen el mismo dialecto.
Su nido es una semiesfera construida con pajitas e interiormente con cerdas y pelos, en general, situados en el suelo, pero a veces en cercos o arbustos.

Los huevos de forma ovoidal y de color verdosos, con pintas castañas y grises miden 20 x 15 mm.

Ficha
Nombre científico: Zonotrichia capensis
Largo del cuerpo: 12 cm
Identificación: dorso pardo, rayado de negro. Cuello dorsal canela. Leve semicollar negro y canela.
Semicopete y mejillas grises.

Imagen: S. Claramunt


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