Enero 2008    

 
 
 

LA TRAVESÍA DEL TORRE
Patagonia argentina. Macizo de El Chaltén. Enero de 2008.

Por Colin Haley y Rolando Garibotti.
Fotos: Rolando Garibotti.

La Travesía del Torre recorre de norte a sur la línea de cumbres formada por la aguja Standhardt, la punta Herron, la torre Egger y Cerro Torre, con un desarrollo ganado de unos 2.200 metros.
Esta travesía fue gestada por los italianos Andrea Sarchi, Maurizio Giarolli, Elio Orlandi y Ermanno Salvaterra, quienes la intentaron en varias ocasiones durante los años ’80 y principios de los ’90. En 1991 Salvaterra, junto con Adriano Cavallaro y Ferruccio Vidi lograron escalar la Punta Herron, completando así lo que fue el primer ascenso, abriendo la ruta por el filo norte: la estética “Spigolo dei Bimbi”.

A principios de 2005 German Thomas Huber, junto con el suizo Andi Schnarf, completaron la travesía de la Standhardt a la Egger. Habiendo planeado escalar la Standhardt vía
“Festerville” solamente, en la cumbre decidieron continuar a la Egger y, moviéndose livianos y rápidos, completaron ese tramo de la travesía en treinta y ocho horas, descendiendo por la ruta “Titanic” en el filo este de la Egger.
A fines de 2005 Salvaterra, junto con Alessandro Beltrami y Rolando Garibotti, resolvieron la pieza que le faltaba al rompecabezas de la travesía cuando escalaron el cerro Torre por el norte, vía una nueva ruta: “El Arca de los Vientos”. Con una línea finalmente completa desde el Col de la Conquista hasta la cumbre del cerro Torre, Salvaterra volvió en 2006 con Beltrami y Garibotti a intentar de nuevo hacer la travesía, pero el mal tiempo les impidió avanzar más allá de la aguja Standhardt. Persistente Salvaterra volvió a fines de 2007 con Alessandro Beltrami, Mirko Masse y Fabio Salvodei. En ese intento escalaron la Standhardt por la vía de Salvaterra “Otra vez” y continuaron escalando la Herron y la Egger. Descendieron al sur hasta el Col de la Conquista, y escalaron un largo del cerro Torre antes de tener que retirarse. Durante esa misma ventana de buen tiempo, Garibotti, junto con Hans Johnstone, iniciaron la travesía en la Standhardt por la vía “Festerville”. Escalaron la Herron y la Egger, y continuaron más allá del Col de la Conquista, completando la mitad de la porción superior de “El Arca de los Vientos” en el cerro Torre, antes de tener que volverse por la formación de un hongo de hielo que les impidió seguir.
Garibotti, habiendo ahora hecho todas las partes de la travesía, decidió quedarse en El Chaltén por si la temporada le permitía hacer otro intento a la travesía. Formó equipo con algunos compañeros, incluyendo Bruce Miller y Bean Bowers, pero no hubo otra ventana de buen tiempo que les diera la oportunidad para otro intento hasta que se asoció con Colin Haley.
Haley, quien postergó un semestre de sus estudios universitarios para quedarse más tiempo en la Patagonia, el año pasado completó una primer conexión en el cerro Torre de la vía “A la Recherché du Temps Perdu” con la porción superior de la vía de la cara oeste, con Kelly Cordes.
A mediados de enero de 2008 Alex y Thomas Huber, con el suizo Stephan Siegrist llegaron a El Chaltén también con la intención de intentar la travesía.
El 21 de enero, en condiciones climáticas poco propicias, Haley y Garibotti encararon la travesía mientras los Huber y Siegrist decidían que las condicoines no eran convenientes.
Haley y Garibotti escalaron la aguja Standhardt vía “Exocet”, alcanzando la cumbre poco después del mediodía, luego rapelaron al Col de los Sueños entre la Standhardt y la Herron. Escalando la Herron por “Spigolo dei Bimbi” se toparon con rocas recubiertas con hielo y debieron hacer variantes a los largos 2, 3 y 4. Demorados por las condiciones de la nieve y el clima ventoso vivaquearon debajo del hongo somital de la Herron. El 22 de enero, con un clima perfecto pero sintiéndose inusualmente cansados (probablemente debido al monóxido de carbono por cocinar dentro de su bolsa de vivac), continuaron con la Herron y la Egger. En el filo norte de la Egger de nuevo tuvieron que escalar algunas variantes para eludir más rocas recubiertas con escarcha de hielo.
El buen tiempo generó temperaturas inusualmente altas, y antes de llegar al Col de la Conquista debieron hallar un lugar donde protegerse de la caída de trozos de hielo, y pararon a vivaquear a alrededor de las 17.00 hs bajo la saliente de una roca.
La mañana siguiente, 23 de enero, les dio una agradable sorpresa al ver que el hongo de hielo que había detenido el anterior intento de Garibotti y Johnstone dos meses antes, se había desmoronado. Haley y Garibotti encontraron la parte superior de “El Arca de los Vientos” en condiciones peores que las que Garibotti había tenido en 2005, y debieron limpiar mucho hielo de las fisuras. Garibotti se vio obligado a poner un espit y hacer un péndulo para evitar otro hongo de hielo. Cansados de los dos días previos y de las demoras por las malas condiciones, llegaron al tope de la pared norte del cerro Torre a las 17.00 hs, y de ahí siguieron por los largos finales de la ruta “Ferrari” en la cara oeste. Escalaron dos largos por dentro de túneles naturales de hielo para llegar a la base del último largo, famoso por haber hecho volverse a muchos escaladores. Haley y Garibotti, quienes ya había primereado este largo final (en 2006 y 2005 respectivamente), lo hallaron aun más difícil que en las veces anteriores. Esta vez tuvieron que escalarlo cavando laboriosamente trincheras verticales en la escarcha del hielo, y como ninguna otra cordada lo había aún intentado en esta temporada, los 50 metros por el hielo sin protección fueron intimidantes. Haley encaró el largo al atardecer, cavando diez metros de canal vertical en una hora, antes de que se termine el día. Bajo una luna llena vivaquearon a un largo de la cumbre del Torre.
Habiendo “descansado” luego de una larga noche tiritando, Haley atacó el largo nuevamente, cavando un túnel desde el tope de su canal vertical. Le tomó tres horas hacer un túnel de veinte metros dentro del hongo de hielo, y salir a otro túnel formado naturalmente. Al mediodía del 24 de enero alcanzaron la cima del cerro Torre, habiendo completado el primer ascenso de la fantástica Travesía del  Torre.
Luego de un breve descanso, descendieron por la “Ruta del Compressor” por el filo sudeste, para llegar al glaciar abajo al anochecer.

Para una mayor eficiencia, Haley y Garibotti dividieron el liderazgo en la escalada según sus habilidades: Haley lideró los largos de hielo y Garibotti los de roca y de roca escarchada. El que iba de segundo jumareaba con un mochila pesada, y el primero escalaba otra livianita, que a veces la hizaba, según el terreno. Debido a las malas condiciones escalaron más lento de lo previsto, y coronaron el cerro Torre ya sin comida. Con buenas condiciones, y con el largo final de la “Ferrari” previamente excavado consideran que hubieran hecho la travesía significativamente más rápido.
El éxito en la Travesia del Torre es dificil de lograr, debido a el problema logistico que presenta y a las malas condiciones climáticas patagonicas, pero Garibotti opina que es “facil”, presentado poco y nada de extremo; con grados que jamas van más allá del 6b+ y el A1.
Aparte del último largo de la vía “Ferrari”, no hay realmente otros largos que sean verdaderamente comprometidos.
Garibotti cree que el futuro de la escalada en Patagonia está, no tanto en los encadenamientos o travesías, sino en repetir en estilo alpino las inmensas rutas abiertas en los años ‘80, tales como la cara sur del cerro Torre de Silvo Karo y Janez Jeglic, o su “Directísma del diablo” en la cara este, que a diferencia de la Travesia del Torre tienen largos verdaderamente difíciles.
Sintiéndose en parte responsable por la postergación de la carrera académica de Haley, Garibotti sintió alivio cuando al volver a su vivac en el valle del Torre Colin le dijo “La Travesía del Torre es mucho mejor que los trabajos prácticos de mineralogía!”

Un gran agradecimiento especial va a "il Maestro," Ermanno Salvaterra, por la idea, por la inspiración y por continuar luego de veinte años mostrándonos el camino...

(Los protagonistas autorizan el uso editorial no comercial de este texto)
Traducido por Santiago Storni. 26/01/08.