Isla Martín García
Entre las repúblicas del Uruguay y la Argentina, y entre el Delta del Paraná y el gran estuario del Plata, se encuentra una pequeña isla que atesora singularidades naturales y mucha historia. Convertida en reserva, la Isla  se mantiene como una de las más interesantes ofertas ecoturísticas de los alrededores de Buenos Aires.
Fotos y texto por Eduardo Haene
Mar01.jpg (65048 bytes)

La isla Martín García es un conjunto rocoso perteneciente al Macizo de Brasilia, de edad precámbrica (unos 1.800 millones de años), a diferencia de las jóvenes islas del Delta del Paraná que son de origen aluvional. 
Es en esta isla, junto con la región de Tandilia, donde aparecen en superficie las rocas más antiguas de la Argentina.
Su punto más alto tiene unos 27 m sobre el nivel del mar, en las proximidades del faro; constituye la isla más alta de la región del Delta del Paraná.
Las costas están constituidas por playas naturales, usualmente fragmentos de rocas del basamento cristalino y, en menor medida, arenas.
El clima es templado y húmedo con tendencia a cálido. La precipitación media anual es de 1.000 mm.
La isla cuenta con una rica historia que ha motivado su declaración de "Lugar Histórico" por Decreto Nacional 4.718/58.
En 1516 fue descubierta por Don Juan Díaz de Solís, quien sepulta en la isla al despensero de su nave, de nombre Martín García. 
El lugar se constituyó en un sitio estratégico para custodiar el río de la Plata; fue escenario de varios combates navales desde 1810 entre las escuadras patriotas y las invasoras, tanto de origen brasileño como anglo-francesas.
En la isla funcionó una cantera de la cual se extrajeron los materiales para empedrar la ciudad de Buenos Aires. 
Existió un lazareto y crematorio mandado a construir durante la presidencia de Domingo Sarmiento en 1874, los cuales tuvieron gran actividad durante la epidemia de fiebre amarilla que azotó a la Argentina en 1881. Entre 1881 y 1960 hubo un penal tanto civil como militar; allí fueron alojados en carácter de presos los presidentes institucionales Hipólito Yrigoyen, Juan Perón y Arturo Frondizi.
El 19 de noviembre de 1973 la Argentina y la República Oriental del Uruguay firman el "Tratado del Río de la Plata y su frente marítimo". En su artículo 45 se establece que la Isla Martín García será destinada exclusivamente a Reserva Natural para la conservación de la flora y fauna local.

Sorprendente diversidad
La variedad ambiental y florística de la isla la convierten en uno de los puntos de la provincia de Buenos Aires de mayor diversidad biológica.
Las selvas marginales ocupan algunos sectores costeros de la isla, con características y la composición botánica de los montes blancos del Delta. 
Se trata de una versión empobrecida de las selvas subtropicales presentes en Misiones dentro de la Argentina. El estrato arbóreo está integrado por el seibo, de flores rojas; el laurel, una especie nativa pariente del laurel del Viejo Mundo utilizado para condimento; el azota caballos, un espléndido árbol nativo, de gran desarrollo y hermoso follaje; el agarrapalo o igua poi, especie con infrutescencias semejantes a pequeños higos, muy consumidos por las aves que facilitan su dispersión, muchas veces cumplen sus primeros años de vida como epífito sobre otro árbol hasta que sus raíces pueden alcanzar el suelo; y el chal-chal, de frutos carnosos que pasan del amarillo al naranja para tornarse finalmente rojizos. 
Las lianas y enredaderas son muy comunes en estas selvas, entre ellos se destacan el cipó y el cabello de ángel.
Los bosques xeromórficos ocupan sectores con menor humedad de la isla, teniendo como especie dominante el espinillo, arbolito de la familia de las leguminosas de notable floración a principios de primavera, cuando se cubre de inflorescencias amarillas, sumamente perfumadas. Otros integrantes arbóreos de estos bosques son el tala, el coronillo, el molle y el sombra de toro, todos componentes típicos de los talares del norte de la provincia de Buenos Aires.
Las dunas tienen su flora particular, constituida por varias herbáceas, como los senecios de la familia de las compuestas. 
También hallamos aquí montes donde asoman altivos los cardones, muchas veces semicubiertos de enredaderas y plantas apoyantes.
Buena parte de la superficie de la isla tiene formaciones boscosas que se han desarrollado sobre antiguos asentamientos humanos. 
De esta manera, se pueden encontrar entremezclados viejos ejemplares cultivados, plantas de especies ornamentales exóticas asilvestradas y elementos de los montes nativos. 
Por su abundancia, se destaca el coronillo en estos bosques periurbanos.

Mar02.jpg (223298 bytes)
Mar03.jpg (52392 bytes)
Mar04.jpg (39625 bytes)
Mar06.jpg (38916 bytes)

ir a Lugares, Reservas y Parques Nacionales Volver al HOME CONTINUA !!!