Ischigualasto
Texto y fotos: S. Storni

Llegamos a la ciudad de San Juan, donde pasamos a saludar a un amigo: Raphael Joliat, que vino de Suiza como tantos mochileros europeos, pero se enamoró de esta región y se estableció como Guía de Aventura. Con su habitual buena onda nos invitó unos cafés en el jardín de su casa, mientras nos comentaba datos interesantes de la zona.
Y en los días siguientes nos fuimos a visitar estos dos parques a cada lado de la frontera entre San Juan y La Rioja, que a fines de junio acaban de ser declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. En esta entrega: Ischigualasto, también conocido como "Valle de la luna".

Ubicación:
Provincia de San Juan. El pueblo más cercano es Baldecitos, y la ciudad más cercana es Valle Fértil, en cuya oficina de Turismo le podrán informar de otros circuitos y actividades: bicicletas, cabalgatas, trekking, etc. Y no muy lejos está la Pampa del Leoncito, gran planicie donde se practica carro a vela y otros deportes.

Clima: A una altura 1.370 msnm y 1.850 en el punto más alto. En invierno de noche la temperatura baja a -10 / -12ºC. En verano,
de 14 a 17 hs llega a 45ºC con una humedad del 10/12% y hay luz hasta las 21 hs. De noviembre a marzo llueven 250 mm. El resto del año, casi nada. Si lloviese más la riqueza del Parque se perdería.

Fauna: guanaco, peludo, chinchillón, zorrino, puma, zorro colorado y gris, liebre patagónica, uroncito, ñandú, cóndor, buitre, búho.

Flora: algarrobo, carqueja, retama, jarilla, chilca, rayito de sol, cortadera, incayuyo, helechos.

El nombre Ischigualasto no tiene aún una traducción. Se supone que es una antigua voz diaguita, aunque ellos habitaron 200 Km. al sur, pero eran nómades. "Asto" significa "Lugar", pero "Ischi" no se sabe.
El Parque Provincial se lo declaró como tal en 1971. Tiene 63.000 has: 50 Km. de largo por 15 Km. de ancho. La UNESCO acaba de declararlo Patrimonio de la Humanidad, junto con Talampaya. Las visitas se hacen recorriendo con el propio vehículo y acompañados obligatoriamente por un Guía por cada grupo de vehículos. No se permiten bicicletas.
La custodia del Parque está en manos de las Universidades de San Juan y de Chicago. Si se encuentra un fósil nuevo, va a Chicago, donde toma 4 a 5 años limpiarlo.

Paleontología:
El yacimiento es descubierto en 1870 por geólogos alemanes, que se limitaron a marcar su posición. En esa época por aquí se pasaban vacas hacia Chile. En 1932 el argentino Juaquín Frenguelli descubre fósiles de no mucha importancia, pero a partir de la década del ’50 empiezan a darse descubrimientos más trascendentes, del período Triásico, que comenzó hace 250 millones de años. En este lugar primero hubo un paso de condiciones secas a húmedas; luego un ambiente lacustre: vegetales, reptiles antediluvianos, lagos, pantanos, lagunas. Seis o siete millones de años después hubo actividad volcánica a 200 km. Los Andes no existían. Cambió el clima; los lagos y lagunas se fueron tapando. Lo que era una selva tropical se convirtió en una zona desértica, con dunas y fuertes vientos.

Se han encontrado fósiles de reptiles avanzados, con molares e incisivos, característicos de los mamíferos. Se encontraron saurios con los huesos ahuecados, como los pájaros. Pero los restos fósiles en contacto con el oxígeno se deshacen. Una vez que un esqueleto se descubre, en seis a ocho meses se descompone si no se lo protege. Así, se estima que por falta de presupuesto se pierden hasta 65 esqueletos por año. La universidad de Harvard en solo 45 días de trabajo encontró 200 piezas y formaron 32 esqueletos completos. Aquí se encontró el reptil más antiguo del mundo: 228,5 millones de años: el Pisanosaurio. Estuvo tres años en Estados Unidos. Hoy se lo encuentra en el museo de San Juan. Se han encontrado 35 especies diferentes de animales y plantas.
Los fósiles se preservan cuando los huesos fueron cubiertos enseguida. Y los encontramos si la erosión y los movimientos del suelo los hacen aflorar, y si en esa situación los encuentra el hombre antes de que queden expuestos y se desintegren. Los fósiles se encuentran en rocas sedimentarias; no en granitos ni metamórficas ¿Cómo se encuentra y reconoce un fósil? Mirando bien los contrastes de colores en el sedimento. Un punto puede ser desde nada hasta un esqueleto completo. Se corta alrededor de la roca que contiene el fósil, y así se lo fracciona para trasladarlo al laboratorio. Aunque es un importante yacimiento, no esperes ver fósiles en el terreno; porque las áreas de trabajo están restringidas al turismo y porque como ya explicamos, los fósiles se desintegran en contacto con el oxígeno. Pero sí vas a ver un extraño paisaje, con increíbles formaciones.

Formaciones

El Gusano. Muestra las dos capas: El fondo lacustre (calcos de plantas y hojitas de helechos), y la otra capa de dunas y areniscas. Las piedras se han desgastado de modo diferencial según su dureza.

Valle Pintado. Hace 70 millones de años, fines de la era Mesozoica y comienzos de la Cenozoica, los movimientos que generaron Los Andes dejaron a la vista cuatro capas que estaban sepultadas, y que este gran movimiento tectónico elevó en una gran falla geológica que llega hasta Talampaya. Pero no fue un movimiento abrupto, sino de un milímetro por año aproximadamente. Así se desplazaron y luego fueron erosionadas por el viento y las diferencias térmicas.
Las cuatro capas que se observan se llaman: Ischichuca, del Triásico inferior es la más antigua; Los Rastros, por huellas que se encontraron de vertebrados, Ischigualasto, compuesta por sedimentos arcillosos y Barrancas Coloradas, la más moderna.

La cancha de bochas: Un capricho de la naturaleza. No tienen una explicación. Son nódulos de areniscas. Fueron depredadas cuando el sitio no tenía custodia. Las más chicas, del tamaño de una bola de billar, cabían en un bolsillo. Las que quedan tienen el tamaño de las del juego de bochas. Se formaron dentro de las capas de arena del suelo; afloraron, y luego la erosión limpió y pulió su cara exterior, quedando así más perfectas aún. Como burbujas, algunas aparecen pegadas de a dos.

La esfinge o el gato. Cercano hay un viejo refugio minero: una construcción pequeña y precaria que quedó, porque desde 1920 hasta 1954 se explotaron dos minas de carbón en las cercanías. Se transportaba a lomo de mula a San José de Jacha, a 80 Km.

El submarino: La torre de la derecha está por caerse. Se puede caer mañana o dentro de mil años. Aquí el viento supera los 100 km/h. Se pensó en reforzarla para evitar su rotura; es un tema que se debate. Pero se descartó esa idea y se deja que siga su ciclo natural.
La lámpara de Aladino se cayó en diciembre de 1989 y se rompió en pedazos. No se cayó ni cuando el terremoto de San Juan que se sintió hasta Buenos Aires, ni con el de Caucete, con epicentro a 200 Km. Los temblores son conducidos por fallas. Eso hace que a veces no se sienta cerca y sí en determinados sitios más alejados.


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