Mercedario

La cuarta cumbre de América

Reportaje de Santiago Storni a Fredy Cevallos realizado el 20 de julio de 1999 en San Juan.


SUBIR AL MERCEDARIO

¿Cómo se sube?
Es una normal (del Aconcagua) pero más larga. Porque en Plaza de Mulas vos estás debajo de la cumbre; entonces subís medio zig-zagueando pero bastante derecho para arriba. En el Mercedario te tenés que empezar a internar por una quebrada, entrar, subir a un filo... Es más largo.
¿Cuánto tardás?
La segunda vez tardamos desde la ciudad de San Juan cuatro días y cinco horas en hacer cumbre, sin aclimatación previa. Aclimatado podés ir más rápido, pero eso no significa que no cueste. Salimos en una camioneta; pudimos aproximarnos bastante. El primer día llegamos hasta el refugio a casi 4.000 msnm. Caminamos la segunda jornada que es larguísima, y recién ahí ya estás en la montaña. Antes estás muy lejos.
El campamento Guanaquito es usado como base a unos 3.600 msnm, pero es muy lejos de la cumbre.
¿El refugio es del Club Andino Mercedario?
Sí, está libre ahí, abandonado, porque no tenemos medios para mantenerlo. Nos lo donaron al Esquí Club San Juan y al C.A.M; Fabricaciones Militares, justo antes de cerrar y disolverse como tal. Es un refugio que sería carísimo de mantener. En máquinas para abrir el camino hasta allí costaría una fortuna. Capaz que vendiendo todo lo que tiene el club abriríamos el camino, por un año. Para nosotros es prácticamente imposible mantenerlo. Es un refugio al que va muy poca gente, y poco a poco se va deteriorando.
¿Cuáles son los pasos para hacer cumbre?

Tenés que ir a Barreal, en el departamento de Calingasta. De ahí, para la ruta normal, tenés que ir a un paraje, un caserío de un campamento minero, que se llama El Molle. Hasta ahí tenés una jornada de caminata. Desde El Molle tenés que caminar y, si no conocés el cerro tenés que, entre siete y quince días hacer cumbre. Depende de tu estado físico y de tus ganas de subir la montaña. Porque esta montaña requiere, además de una preparación física adecuada, tener ganas de subirla, porque si no, a la primer tormenta que te baje un poco, ya te fuiste. Pero si insistís, volvés y subís.

Dijiste que subieron sin aclimatación previa...
No habíamos ido a ningún cerro antes. Aclimatamos lo mínimo porque fuimos caminando, y un día nos detuvimos en un campamento a aclimatar, y al día siguiente hicimos cumbre.

RUTAS

¿Cómo saber la ruta? Está marcada?
No, no está marcada para nada. Lo mejor es comunicarse con la gente del C.A.M. antes, para ir analizando alternativas, y cuando uno está por salir podemos aconsejarles en temas como alojamiento, contratación de mulas si les hiciera falta. Y les hacemos un croquis o una fotocopia de un mapa de la zona y les damos toda la información. Casi todas las expediciones que van al Mercedario pasan por el club, y se les provee todo lo necesario para que después se arreglen solos. De todos modos hay una empresa de un muchacho de Barreal, Gustavo Conterno, que él va a empezar a prestar servicio de apoyo: mulas, campamento base; y también tiene Guías a disposición.
¿Y aparte de la ruta normal..?
Tenés la Cara Este, que es el Glaciar del Caballito. Tiene un afloramiento rocoso en un costado, que visto desde lejos parece un caballito. Tiene muy pocos ascensos ese glaciar.
Más frecuentada es la Cara Sur. Se accede desde el Valle del Colorado. Es otro campamento. Desde la base de la normal tendrías que dar una vuelta grande hasta la Cara Sur, como en el Aconcagua.
El campamento de la pared Sur está ubicado en el centro del círculo de la Cordillera de la Ramada. Es una cordillera muy alta con cinco cumbres que superan los 6.000 msnm. Entonces desde ese campamento, si tenés pilas y tiempo, podés subir dos o tres seismil tranquilamente, si te lo proponés y estás fuerte.
¿Nombres de cumbres?
El más alto es el Mercedario, de 6.770 msnm. Sigue La Ramada, en el otro extremo Sureste de la media luna de 6.430 msnm. Sigue La Mesa, que es un filo a 6.200 msnm casi horizontal con un frente de glaciar por el norte y por el sur. Alma Negra de 6.140 msnm. Y el Pico Polaco, de 6.000 msnm.
¿Y la Cara Oeste?
Es bastante vertical, pero sin serlo. Surcada por acarreos muy parados, y por gendarmes de roca altísimamente podrida. O sea que escalar eso, a mi criterio no significa ningún objetivo. No es difícil, pero sí se te puede desmoronar algún gendarme. Hay un ascenso hecho hace poco, pero al terminar lo que sería esa cara oeste, se transita un filo hasta la cumbre. (En octubre del ’99 fue escalada por una línea obvia y directa por gente del C.A.M: Juan Pablo Milana, Aldo Banchig, Aníbal Maturano, y de otro grupo Mauricio Manzi).
El primer ascenso de la Pared Sur fue en el ’62. Tres muchachos que ahora son "los viejos" del club, con una expedición de Buenos Aires. Pero ellos no hicieron cumbre. Subieron toda la dificultad del glaciar, pero saliendo, acamparon porque había mucho viento, y se les desmoronó una pequeña avalancha de nieve que medio los sepultó; les rompió todo, y bajaron. (La primera femenina fue de Natacha Benavente en el ’96, también del C.A.M.) El primer ascenso completo fue en el ’69 por unos japoneses.
El primer ascenso al Mercedario fue en el ’34, la famosa expedición de los polacos. Ellos escribieron un libro muy interesante que se llama "Más alto que los cóndores", que fue tomado en Polonia como libro de lectura de la primaria. Fue toda una experiencia: el viaje que hicieron, cómo describe la época y los personajes que conocieron. La expedición subió a toda la Cordillera de La Ramada, menos el Pico Polaco. Hicieron un intento y fracasaron; se les acabó el tiempo y abandonaron. (Los primeros que lo subieron fue gente del C.A.M. en el ’59, y lo llamaron Pico Polaco en honor a ellos). Ellos después fueron hasta Uspallata y subieron al Aconcagua por el Glaciar de los Polacos. Son esos mismos. Fue una expedición muy exitosa; todo eso en el mismo año!
Por la ruta normal ¿Llegás caminando?
Sí, discurre por el norte.
¿Roca? ¿Hielo?
Podés pasar por el Glaciar de la Ollada, pero tiene muy poca pendiente. Lo lógico es evitarlo y recorrer el filo.
¿Y la Este?
Es un glaciar. Todos tienen hasta 55 º, salvo algún tramito muy corto de 60. Son glaciares de las características del Glaciar de los Polacos, pero mucho más largos, porque empiezan más abajo. El Glaciar de los Polacos empieza sobre los 5.700 msnm, y éstos (Este y Sur) están empezando a los 4.200 / 4.500 mts. La Sur tiene 2.000 metros de desnivel de glaciar. El primer ascenso de esa pared en el día también fue hecho por gente del C.A.M. Los 2.000 mts de dificultad de la pared en el primer día, y al día siguiente la cumbre. (Este ver no ‘99/’2000 fue subida por Natacha Benavente (C.A.M.) y Fernando Montoya (Piré).

COMPARADO CON EL ACONCAGUA

El Aconcagua es más alto, pero el Mercedario ¿es más difícil?
Hablando de la ruta normal, para mí no es más difícil. Sería un "sanjuaninismo" clásico de alguien que no fue al Aconcagua. No es más difícil desde ningún punto de vista. Y el Aconcagua son varios metros más. Lo que tiene el Aconcagua es que es mucho más seguro, porque tenés muchísima gente. Hay una patrulla de rescate con gente sumamente aclimatada y fuerte, que pueden salir a buscarte en cualquier momento que vos pidas ayuda. Y al margen de eso, el sentirte acompañado influye mentalmente. En el Mercedario es raro que estés con alguien más. A lo mejor hay otra expedición, pero podés no cruzártela nunca.
Eso puede ser una virtud para quienes no quieren ver tanta gente en la montaña...
Seguro! Para algunos. Pero de todas maneras ese sentirte acompañado y seguro hace como que la
montaña fuera más fácil, porque podés ir con menos experiencia. En Puente del Inca vos te bajás y lo único que tenés que hacer es seguir a cualquiera con mochila: no hay duda de que va al Aconcagua.
Hay 3.000 personas que van al Parque por temporada; entonces es un pueblo. Hay quien no le gusta que haya tanta gente. Pero sin embargo yo he ido varias veces, y soy sanjuanino y quiero a mi tierra, pero no por eso me va a faltar criterio. A mí me gusta. En Plaza de Mulas vas a conocer gente de todo el mundo, vas a compartir con otros; trabajando de Guía te vas a cruzar con personajes del andinismo mundial, podés participar de algún relato de un ascenso por la Sur, espectacular... Es otro ambiente. Es diferente. Si hay un accidente no va a ser lo mismo que en el Mercedario, donde vas a estar solo con tu compañero. Donde podés dudar de por dónde ir, porque no está tan marcada la senda. Te va a exigir un poco más de soltura en el ambiente. No vas a tener dificultad técnica, porque en ese aspecto es la misma.

Siguiendo con las comparaciones, en cuanto a la belleza y la experiencia de la ascención..?
La normal del Aconcagua tiene una sola cosa linda: El Cuerno; o sea el campamento base. Es más bonito el paisaje en algunos puntos del Mercedario. Además, desde el Mercedario se ve el Aconcagua, y se lo ve impresionante! El campamento base del Valle del Colorado, desde donde accedés a la Sur y a los otros seismiles, es un paisaje espectacular. Tiene un salto de agua de 50 ó 60 metros que es alucinante, unos glaciares monstruos... Es hermosísimo.
Más la energía de estar solos...
Totalmente! Generalmente hay una expedición por año en el Valle del Colorado. O una yéndose y otra llegando. Poca gente.
¿Suelen ser expediciones argentinas o extranjeras?
Mixto. Una argentina y una extranjera. Ahora la gente está yendo un poco más, como alternativa, para los que les gusta estar sin tanta gente. Me refiero a expediciones comerciales. De todas maneras es indiscutible la espectacular belleza del Aconcagua. Será muy agreste, estás en una morena, no vas a ver verde (que en el Valle del Colorado sí hay vegas, algo de pasto), pero... no sé, son montañas distintas y cada una tiene su encanto particular. Depende de las ganas que tengas a dónde vas a ir. Si tenés tiempo, podés ir a ambos. Vale la pena.

TRES DÍAS EN LA CUMBRE

¿Cómo fue estar tres días y dos noches en la cumbre del Mercedario, midiendo su altura?
Por nuestros instrumentos teníamos que medir de día, teniendo contacto visual con la base. Llegamos a la cumbre y debajo nuestro se cubrió de nubes. Estábamos como en una isla. Hasta al Aconcagua le habían pasado las nubes por encima como una ola. Así que con nuestros instrumentos convencionales no podíamos medir.
¿Quién los mandó?
Yo en ese momento estudiaba ingeniería, y para recibirme tenía que hacer una tesis, y fue medir el Mercedario.
Entonces fue idea tuya..!
Sí. Entonces necesitábamos tener visibilidad. Tuvimos una falla, no en la medición sino en la determinación de una base, y nos costó mucho descubrir que ahí estaba la causa del error que nos daba. Entonces recalculé todo, con unas distancias medidas con GPS; empezamos a atar cabos y encontramos dónde estaba la diferencia.
¿Entonces hiciste una segunda medición con GPS?
Sí, en distintos años. La segunda vez subimos muy rápido, lo que te conté, en cuatro días y cinco horas. La vez anterior habíamos subido más pausados para aclimatarnos bien, por la posibilidad de tener que quedarnos: carpa, comida, calentador... Y sin embargo hicimos un tiempo espectacular. Cada tramo lo hacíamos en tiempo récord, porque estábamos muy aclimatados.
¿Y acamparon en la cumbre misma?
A unos ocho metros por debajo del nivel de la cumbre.
La tormenta después nos cayó a nosotros; se acumuló muchísima nieve, fue relativamente benévola; quedó todo blanco. Habíamos subido cinco. Con la tormenta, dos bajaron y nos quedamos tres, esperando en la carpa. Recién cuando caía la segunda noche, vimos que se había despejado. Pero no era momento, porque de día con el sol hacés señales con espejos. En penumbra no podés. Cuando se hizo bien de noche había una luna espectacular, el paisaje todo nevado, el viento blanco que con los cristales volando hace más luminoso el paisaje; entonces nos costaba mucho ver las linternas en la base. Estaba tan luminoso que podías leer en la cumbre. Hacía mucho frío y costó, pero pudimos medir. Estuvimos desde las 22:00 hasta la 01:00 midiendo.
¿Con linternas normales?
Sí. Estamos hablando de longitudes de 30 km. Para poder verlo tiene que ser o de día un espejo o de noche una linterna, para tener precisión. Entonces le apuntás a un punto que brilla. Primero hacían un fuego enorme, para que los viéramos desde la cumbre y así apuntar el instrumento. Nos comunicábamos por handys. Apuntás, y con el aumento que tiene el instrumental ves bien una linterna. Cuanto más puntual, más precisa es la medición.
La segunda vez, cuando subimos con el GPS, estuvimos también tres horas midiendo, desde las 12:00 hasta las 15:00 arriba. Es otra historia.
Y esa medición que calculaste ¿la comparaste con alguna anterior?
La altura oficial del Mercedario es de 6.770 msnm. Hubo otra medición que dio un poco menos, y después la nuestra dio otro poquito menos. Faltaría que la verifique el I.G.M.
Y los 6.770 m anteriores ¿Sobre qué se habían basado?
Aerotriangulación. Método fotogramétrico.

GENTE DEL MERCEDARIO

El grupo de San Juan siempre ha sido un grupo chico, modesto. El andinismo en San Juan tuvo primero una etapa de exploración de la cordillera sanjuanina, que es muy grande y muy inaccesible. Tenemos lugares que para llegar hasta una montaña, antes tenés que pasar por un portezuelo a 5.000 msnm, bajar, transitar un valle enorme... Montañas que requieren 7 u 8 días de mula antes de llegar a la base. Ahora con los caminos mineros abiertos está todo más cerca. Pero en esa primer etapa del club la gente se dedicó mucho a la exploración; y también iban al Aconcagua... y así fue creciendo, siempre.
La gente del club exploró y escaló mucho la cordillera sanjuanina. Se concentraron más en eso, donde tenían mucho para hacer. También hicieron el primer descenso en kayak del Río San Juan, por el ’65, y muchos primeros ascensos. Después hubo un perfeccionamiento, y se empezó a viajar; y se siguieron haciendo ascensos trascendentes, de alto nivel.
Y en la década de los ’80 Guillermo Rainier empezó a formar un grupo, y fundó una escuela de montaña del club, con técnicas más modernas y actuales, y a dar cursos a la gente para que se formen y empiecen a salir con conocimientos. Así se favoreció la divulgación de la actividad y que se la vea más amigable, porque antes era aprender a los tropezones. Antes iban y participaban de las expediciones, aprendiendo a los ponchazos como podían. Por eso Guillermo Rainier le dio al club un giro técnico. Y ha organizado expediciones importantes a nivel nacional, en combinación con los clubes de Mendoza y Córdoba. Sin ser federación pero trabajando en forma federativa. Entonces se conseguía el apoyo del gobierno y se invitaba a muchos socios. Ojo, no te imagines una multitud con un jefe de expedición decidiendo quién sube a dónde. No. La meta era llegar. Y se lograban cosas interesantes. Entre ellas en el ’84 Guillermo subió por segunda vez absoluta la aguja Mermoz, en estilo alpino y en el día. Con Raúl Storino y Alberto Tarditi. También se ha ido a Perú, Bolivia, al Aconcagua... Todo eso dejó una huella importante en el club. Y de esos cursos hemos salido todos los integrantes activos que forman el club hoy: Esteban Arellana, que es el único sanjuanino que subió el Fitz Roy y ha hecho muy lindas escaladas en Yosemite y ha abierto rutas en Arenales. Carlos Domínguez, que ha abierto rutas en la Patagonia. Juan Pablo Milana, Javier Juliani, mi hermano Martín Cevallos, que abrió una ruta en la cara este de la (aguja) Mermoz con Casimiro Ferrari en el ’94. Y en ese invierno abrieron vías muy interesantes y largas en Arenales.

Glaciar del Caballito (Foto: Fredy Cevallos)

ARENALES

¿Cuándo empieza a desarrollarse Arenales?
Hay datos de escalada de unos japoneses enfrente del Refugio (Portinari). Pero los que empezaron a ir frecuentemente a partir del ’90 aprox. fueron Mauricio Fernández y Giani Pedrazoli, cónsul italiano que ahora está en Córdoba. Ambos trabajaron bastante porque Giani favoreció mucho el crecimiento de Arenales. Él traía material de Italia para equipar vías deportivas y vías de escuela.
Yo me prendí al poco tiempo. Participé en una de las primeras vías en la pared del refugio: Canal Central. Y algunas otras también. Muchas veces fui ahí a trabajar con Mauricio y con Giani. Así se dio el puntapié inicial. Ahora el reto más importante está adentro, en el cajón; pero tiene características más alpinas, no tan deportivas. Eso fue creciendo y entró mucho Carlos Domínguez, un escalador sanjuanino que ha abierto vías de alta dificultad en artificial; vías duras. Mi hermano fue bastante por esos lados, y también Fernando Daneri, Javier Giuliani y Ariel Robles.
¿Hay para hacer big wall?
Sí, Hay vías duras. Ahora está Carlos Domínguez trabajando una.
¿En solitario?
Sí.
¿Durmiendo en la pared?
Sí.
¿O sea que hace big wall en solitario?
Sí. Esteban Avellaneda también... No son vías TAN largas, lo que pasa es que las características de la pared hacen que tengas que pasar una noche en ella. Pueden tener 300 mts. Pero podés estar horas para hacer un largo; entonces o fijás una cuerda o dormís en la pared.
¿Hay otro sitio-escuela con big wall en la Argentina?
Yo creo que es el único donde se hacen prácticas como subir hamacas y petates. Lo que pasa es que los chicos lo han hecho como preparación para otros destinos con paredes más largas, como Yosemite. Porque Patagonia, con el clima que tiene, da para un big wall entre comillas. Arenales en cambio sí da...
¿Es un lugar adecuado para quien quiera entrenar en big wall?
Seguro! Y no hablo solo de entrenar, sino de dejar vías hechas. Porque una vía de 400 mts, dura, no deja de ser una excelente vía. Hay vías espectaculares abiertas en Arenales.
Alfredo "Fredi" Cevallos: Presidente del Club Andino Mercedario, escala desde 1988. "El lugar más cercano para nosotros es Los Gigantes", pero fue en Bariloche donde me descubrí como escalador". Participó en la apertura de algunas vías en Arenales. Trabajando como Guía recorrió la ruta normal del Aconcagua. También lo subió dos veces por el Glaciar de los Polacos. Dos veces estuvo en la cumbre del Mercedario midiendo su altura, y también alcanzó otras cumbres de la Cordillera de Ansilta. Subió la aguja Guillaumet por la cara Norte, ruta Fonrouge; y a la Torre Norte del Paine, por la cara Oeste, combinando una vía italiana con la ruta Capachín Tórtola, abierta por los argentinos Diego Plaza, Diego Luro y Dalmiro Palma.


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