Historia del Montañismo XVI
Desarrollo del andinismo en la Argentina, 2ª parte.
Por Jorge González

Seguimos publicando en capítulos este trabajo de investigación y recopilación realizado por Jorge González. Esta sección está abierta a recibir opiniones, comentarios y aportes de todos aquellos que quieran sumar material, fotos, topos, relatos, observaciones, etc. enviándolos al autor, con copia al editor: georgmallo@yahoo.com c/c santiagostorni@infovia.com.ar.
Los temas restantes son: el equipamiento, los libros, las polémicas, biografías, y (en elaboración) argentinos en la Antártida.

Una reseña de lo que concierne a la publicación de los hechos más importantes del montañismo argentino, debe destacar los nombres de Vojlov Arko, Roberto Vitry, Ricardo Faltis, Evelio Echavarría, Orlando Bravo, Mario Bertone y muchos otros, que han aportado muchísimo a la documentación de la historia de este deporte.

Breve historia de las publicaciones
de montaña

Tengo en mi memoria, como primer antecedente de crónicas de expediciones y salidas a la montaña que llega a mis manos, a los Anuarios del Club Andino Bariloche. Y siendo el más antiguo del país, no es extraño que así sea. Comenzaron en 1933 y tiempo después, a todos nos inspiraron y quizá especialmente a quienes dimos los primeros pasos en esa región tan hermosa del Parque Nacional Nahuel Huapi y su entorno. Quedaron como improntas los relatos de aquellos pioneros, la instalación de los refugios y esos mapas del Dr. Rodolfo Venzano que en algunos sectores tenían la leyenda “zona inexplorada”. En un medio, es importante la continuidad y aún hoy, el Club Andino Bariloche, muchas veces con decenas de dificultades, ha logrado mantener ese Anuario. En los últimos tiempos, no ha tenido la periodicidad anual en el sentido estricto, pero de todos modos vio la luz y sirvió para reseñar lo que en una etapa fue lo más importante de la actividad. Hace ya varios años que esto se debe a la dedicación de Toncek Arko. Incluso, además de los anuarios, el Club Andino Bariloche produjo con la dirección de Pedro Ernesto Herreros una revista desde agosto del ‘82 a agosto del ‘89 que documentó lo sucedido en esos años.
Aquí estamos hablando de el medio que por excelencia representa el testimonio y difusión del montañismo: el órgano interno de un club andino. Allí está la principal fuente de consulta y documentación de lo que sucedía en los primeros años institucionalmente organizados en la Argentina. Relatos de expediciones, apuntes geográficos, notas técnicas, la noticia en el resto del mundo, eran los temas principales de estos valiosos ejemplares.
Los diarios regionales o nacionales siempre han publicado en su sección “deportes” algo referido a la montaña. He sido un coleccionista de ellos y los conservo. Pero, en general, tratan de una actuación excepcional -expedición al Himalaya- o noticias referidas a accidentes y fallecimientos entre los que el Aconcagua probablemente ocupe el primer lugar. Lo cierto es que, los de fuerte raigambre en las provincias, han documentado la actuación de sus personajes locales y constituyen otra fuente a tener en cuenta. Yo tengo especialmente presente la tarea de Roberto Vitry en Salta con “El Tribuno” tanto en sus ediciones ordinarias como en su revista dominical. Del mismo modo habrá ocurrido en la Patagonia, “Los Andes” en Mendoza, “El Pregón” en Jujuy, “La Voz del Interior” en Córdoba y otros. A nivel nacional ha sido La Nación el que siempre dedicó una crónica breve al tema y, a mediados de la década del ’80, tengo presente a “Tiempo argentino” con una sección de “montañismo” y notas que mayormente firmaba Sandra Pien.
A medida que fueron naciendo nuevos clubes, con ellos nacieron sus boletines de difusión. Siempre con un alcance limitado a los socios de la institución. Todos fueron en los primeros años impresos en blanco y negro, y quedaron períodos en los que no se publicaron. Como producto de la creación de la Federación Argentina de Montañismo y Afines (F.A.M.A.) nació la Revista “La Montaña”, bajo la dirección de Alfredo H. Brignone hermosa presentación con mucha información que vivió a largo de los años 1960 a 1971. Los clubes, fueron quienes dieron nacimiento a sus revistas o boletines informativos. El Centro Andino Buenos Aires (C.A.B.A.) desde su nacimiento en 1950, publicó las reseñas de la actividad en su boletín interno que tuvo continuidad hasta 1983. El número uno, apareció el 1º de agosto de 1950 y durante los años 1977 y 1978 se editó con el nombre de “Andinismo” y fue la revista oficial del club.
El Club Andinista Mendoza (C.A.M.) le dio vida a su revista “Nuestras montañas”. En su biblioteca se conserva el nº 3 de noviembre y diciembre de 1940 y a la fecha, el último de abril de 1980. Tengo un ejemplar de setiembre y octubre de 1950, es el número 19 y entonces era presidente de la entidad, el Dr. Enrique Oliva. En tiempos más recientes, recibí algún ejemplar coordinado por Silvia Centeleghe y por Daniel Gonzalo Rodríguez en 1982. En 1985 editaron el “Libro de Oro -50º Aniversario- 1935-1985” .
La Asociación Tucumana de Andinismo nacida en 1950 también le dio vida a su publicación durante un tiempo. El Club Andino Córdoba (C.A.C.) publicó su anuario en 1978 con la dirección de Julio Díaz y celebrando sus 30 años en 1984 con la dirección de Raúl Storino.
Entre ellos probablemente haya sido el CABA el que más pudo sostenerlo, quizá en proporción a ese siempre potencial económico que permite la gran ciudad. Lo cierto es que todos ellos hoy guardan el testimonio de la época, los relatos de salidas, los aspectos institucionales salientes y como dato adicional, las publicidades de entonces. El Club Andino Mercedario, de San Juan, editó varios ejemplares de su anuario (1965 a 1971) con la dirección de Pascual Iseñy y aún hoy son referentes de calidad. Fueron sin duda la base a esa tarea que desplegó el primer grupo de alta montaña concientizado sobre los testimonios de la cultura Inca y que lideró Antonio Beorchia Nigris. Nacido en Italia, Antonio Beorchia Nigris se radicó en nuestro país en 1954 y diez años más tarde realizó el descubrimiento de la llamada “momia del cerro El Toro” al que siguieron los de otros santuarios de altura. Fue socio fundador del Centro de Investigaciones Arqueológicas de Alta Montaña y autor de el fantástico trabajo “El enigma de los santuarios indígenas de alta montaña” que publicó la Universidad Nacional de San Juan.
En 1982 vuelve a estar presente El Club Andino Mercedario con su boletín interno que tuvo dos números anuales más. En 1983 apareció un boletín que se llamó “Travesías” como órgano interno del Club Argentino de Montañismo y Expediciones pero tuvo muy corta vida. Hacia el año 1986, el Club Andino Esquel editó un boletín con el nombre de “Cumbres”. En 1990 el Grupo de Montaña Huamán le dio vida a su publicación interna que tuvo continuidad hasta al menos diciembre de 1997. En 1993 hubo un número de “Técnica” la revista de la Federación Mendocina de Andinismo.
Existieron varios intentos de revistas especializadas en el tema, nacidas fuera del ámbito de un club y hasta con intenciones de una distribución comercial. “Anti Suyu”, generada por Guillermo Raynié, es sin duda la que ocupa un capítulo particular (desde agosto 86 a diciembre del 88). Los otros títulos fueron “Escalando” de Omar Moscoso (diciembre 91 a diciembre 93); “Cordada” en el año 1995 que editó Guillermo Sznaper; “Alta Montaña” de Alex Outeiral (setiembre 95 a noviembre 96); un solo número de “Outdoors” en el otoño de 1998 dirigida por Gabriel González Pardo y finalmente desde su primer número, aparecido en junio de 1997 a la fecha, el que hasta el mes pasado conocíamos como “el diario”, (por su formato) “Al Borde” de Ernesto Barnetche y su redactor principal desde la primera hora Santiago Storni. Todos ellos han tenido una temática más amplia y el andinismo ha compartido sus páginas con el parapente, el esquí, las travesías a los hielos, los test de equipos e indumentaria, y las modalidades de competencias de multiaventura que fueron poniéndose de moda.
En cuanto a las revistas de grandes editoriales y alcance nacional, que tradicionalmente habían dedicado su tirada a los temas centrales del campamentismo, la caza, la pesca y algunas notas generales de actividades en ambientes naturales, incorporaron con continuidad el tema montaña desde la década del 80 en adelante. “Aire y Sol”, entonces de la editorial Abril; “Weekend”, de la editorial Perfil, comenzaron a tener como una sección fija el tema montañismo. En octubre de 1998 nace dentro del grupo de revistas del diario La Nación , “Tiempo de Aventura” abarcando por completo el tema de las actividades de riesgo en la naturaleza. Desde octubre del 2000 comenzó a pertenecer a una editorial independiente y se mantiene hasta nuestros días. Focalizada en la escalada, la revista “Colgados” de Mariano Algava y Diego Berazadi, nació en la zona norte del gran Buenos Aires a fines del ‘2000 y perduró durante un año y medio. En la ciudad de La Plata, Julieta Rimoldi y Marcos Ferrer inician la vida de el periódico de aventuras “Andares” en octubre del año 2001, dándole un espacio al montañismo hasta nuestros días. Y en Córdoba, Mariano Medina lanza en setiembre del 2005, “501 msnm” que incorpora entre sus temas a la escalada técnica y las expediciones y que se mantiene hasta la actualidad.


Tapa del Anuario del Club Andino Bariloche, pionero en la documentación y las crónicas de montaña.


Boletín C.A.B.A. 1956


C.A.Tucumán 1957-87


C.A.Mercedario 1968-69


La Montaña 1971


C.A.Córdoba 1977


Andinismo C.A.B.A. 1978


C.A.Mendoza 1982


Anti Suyu 1986


Escalando dic’91


Alta Montaña sept’95