Mt VINSON
La 7ª cumbre de HEBER ORONA

Reportaje de Santiago Storni
Mayo de 2006
Fotos Heber Orona

¿El proyecto “Siete Cumbres”, cuándo lo iniciaste? Cuáles fueron las fechas de las anteriores seis?
Todo comenzó después de Everest, sabía que en un país como Argentina los proyectos a largo plazo como los 14 Ochomiles en la cordillera de los Himalayas sería muy complicado y seguramente por conseguir dinero llevaría tal vez mas de 15 años hacerlo. También estaba muy tentador el proyecto 7 Cumbres, lo veía mas accesible, por eso decidí encarar este gran desafío y más aún teniendo hecho uno de los más difíciles del proyecto (Everest). La idea original era hacer el proyecto en menos de un año repitiendo Everest en Abril-Mayo de 2001 y tratando de subir Vinson en Diciembre de 2000, pero todo se desvirtuó con los problemas del país a finales del 2000. Para que tengas una idea en McKinley me encontré con un inglés que quería hacer lo mismo, él me comentó que ya tenía pagado todos sus viajes desde un comienzo y que le quedarían unos 50 mil dólares por dedicarle todo ese tiempo al proyecto, luego me entero que al final cumplió el proyecto en unos días mas de 11 meses.
La idea original de este proyecto también fue transmitirla vía Internet día a día contando a la gente lo que pasaba y enviándoles fotos diarias para enriquecer el material. Hoy se puede ver todo el proyecto en la página www.7cumbres.com como así también dejar mensajes de apoyo, porque esos mensajes para mi son muy importantes ya que veo reflejado el afecto e importancia de las personas que les interesa lo que uno hace.

¿Cómo fue este impasse desde la 6ª hasta el Vinson? Qué pasó, qué pensamientos tenias, y cómo lo resolviste?
Se hizo larga la espera pero nunca dejé de pensar que en cualquier momento podía hacerlo, esta última montaña en Antártida era y es una cuestión económica, cualquiera podría haber ido mucho antes si se tiene el dinero, sabía que el desafío no estaba del todo en la montaña sino en conseguir el dinero. “Lo consigues... lo tienes”, sin subestimar el desafío que implica una montaña en la Antártida, distinto a Everest que por más que tengas el dinero realmente representa un desafío único que pocas personas en el mundo pueden lograr, sobre todo en la forma en que decidí hacerlo, sin porteadores de altura, sin tubos de oxígeno artificial y por una ruta no convencional, luego de muchos sacrificios logré ser el primer argentino en subir Everest en esas condiciones.
Cada año que pasaba veía que las posibilidades de ir en algún momento a Antártida se hacían cada vez mas difíciles ya que habían incrementos de las tarifas de la agencia que opera en el sector antártico, es más, para la próxima temporada ya hay aumento nuevamente, entonces pensé que esta temporada debía ser sí o sí, y me propuse buscar los medios a través de empresas y privados, completando de esa manera el dinero 20 días antes de la partida, cosa que no sucede con este tipo de empresas ya que la totalidad del dinero debe estar por lo menos dos meses antes, pero mi insistencia y contacto fluido con ellos lograron que fuera posible. Entonces Pablo Kommer de Río Grande y yo ya estábamos listos para el siguiente desafío, la montaña mas alta de la Antártida.

¿Te sorprendió la noticia cuando Juan Benegas apareció como el 1er argentino en el Vinson?
Si me sorprendió, pero estaba tranquilo porque mi objetivo no era solamente el Vinson, creo que lo hubiera logrado años atrás si hubiera concentrado todos mis esfuerzos de conseguir el dinero para ir solo a esa montaña, mi objetivo era Vinson para completar las 7 Cumbres, la cumbre más alta de cada continente.

¿Cómo planeaste esta expedición al Vinson? Desde cuándo y con quiénes?
El año pasado regresando de viaje de Perú en Septiembre pensé “Éste es el año para subir Vinson”, así que me fui a Buenos Aires a ver varias empresas y resultó un viaje positivo que me alentó más a no dejarlo de lado como otros años, aunque luego algunos de los que prometieron se bajaron del proyecto, típico de nuestro país, hablar de más, prometer y luego no cumplir. Aún así hubo empresas que siguieron confiando en mí (Movistar, Unilever, Gore-Tex, Ansilta, Cebe, Ades, Diario Los Andes, Salomon, Pierobon, Camping Center, Tower Travel, MAWD) como así también muchas personas de forma privada, amigos, a todos ellos les debo la culminación de este desafío. Ante semejante costo de la expedición a la Antártida (u$s 25.000) no todo el dinero fue completado por todos los colaboradores nombrados, manteniendo hoy por hoy una gran deuda, pero con el corazón lleno por la satisfacción de haberlo logrado, porque siempre tuve la convicción de que lo iba a hacer, pero sin saber cuándo. Ahora ya sé que está terminado.
Cuando en Buenos Aires estábamos conversando con Pablo de que tenía muchas posibilidades de ir a Antártida, me dijo “Si vos vas yo voy con vos!”. Así que de repente estaba organizando la expedición no sólo para mí sino para los dos.
Nuestro grupo estaba formado por los rusos, Alex Abramov y Boris Sedusov, reconocidos alpinistas en Rusia, una persona de Holanda, Harry Kikstra dueño de la página “www.7summits.com”, Pablo Kommer de Argentina y yo. De los seis integrantes cuatro completamos las siete cumbres (2 Rusia, 1 Holanda, 1 Argentina).

¿Cómo fue el desarrollo de la expedición? Cuáles fueron los momentos clave? Los momentos más difíciles y los más lindos?
Una montaña como Vinson no requiere mucha preparación logística porque más allá de los vuelos que son claves para la expedición el resto es organizar alimentación para dos semanas y el equipo adecuado para las condiciones climáticas en un terreno como el Antártico. Los momentos más difíciles fueron al arribar a la cumbre con un gran temporal y luego regresar al campamento soportando difíciles condiciones dentro de la tienda de montaña por un día y medio sin poder salir ante los fuertes vientos y la nieve que intentaba ingresar por todos los rincones de la carpa, sumado al gélido frío a causas del viento; todo esto sumado a los dos dedos de la mano de Pablo que se habían congelado y que cada vez se ponían peor. Pero gracias a Dios luego todo resultó bien; pudimos bajar sin muchas complicaciones y hoy tranquilos porque Pablo ya está en recuperación. Es difícil decir cuáles fueron los momentos más lindos; creo que todo el viaje es lindo porque era el viaje que tanto esperaba, más allá que para mí era el que culminaba un proyecto, era un viaje esperado por el hecho de estar en un lugar único como es la Antártida, ya que desde que te subís al gigante avión Ilyushin para volar desde Punta Arenas al corazón de la Antártida es algo excitante. Ni te cuento cuando aterrizó, emocionante 100%. Disfruté mucho este viaje. Sobre todo porque tuve unos excelentes compañeros como Pablo y Harry, que pasamos momentos malos, pero también pasamos muchos momentos espectaculares, porque nos reímos mucho y disfrutamos de este viaje único.

El proyecto 7 cumbres terminó ocupando varios años y energías en tu vida. ¿Ahora que lo has concluido y sos el 1er argentino que lo logra, apuntarás a algún otro proyecto de esta envergadura? O cuáles son tus planes?
Me encantan los desafíos, seguramente habrán más proyectos, pero también estoy un poco cansado de estar buscando recursos económicos para cumplir los desafíos. Al final cada montaña, cada proyecto, parece que siempre pasa por cómo hice para reunir dinero más que decir cómo hice para superar la montaña y los desafíos; y esto no debe ser así. Pero en Argentina todo es así, y no solo en mi deporte. Hoy por hoy hay muchos deportistas que tienen la misma situación que yo y que día a día luchan para poder ser mejores en su disciplina, y muchas veces no lo logran pero no por sus condiciones físicas, esfuerzos, voluntad, sino por el limitante del dinero y justamente la falta de apoyo.
Mis planes los mantengo en secreto hasta que realmente sea viable concretarlos. Por ahora quiero disfrutar de mi familia, mi hijito Agustín de un año y medio, y sobre todo de poder estabilizarme con mis otros proyectos laborales y de nivel personal.

Las siete cumbres, la más alta de cada continente:
Everest, Asia, 8.850 m. 27 de mayo de 1999.
Mc Kinley, América del Norte, 6.194 m. 17 de junio de 2000.
Elbrus, Europa, 5.642 m. 1º de octubre de 2000.
Carstensz, Oceanía, 5.029 m. 11 de noviembre de 2000.
Aconcagua, América del Sur, 6.962 m. 11 de febrero de 2001.
Kilimanjaro, África, 5.895 m. 29 de mayo de 2001.
Vinson, Antártida, 5.897 m. 6 de enero de 2006.

HEBER ORONA: info@7cumbres.com; www.7cumbres.com; www.aconcagua.ws.


Heber con fondo cumbre de Vinson, completado las 7 cumbres. Nº 91 en el mundo (con Pirámide de Carstensz).


Cumbre del Vinson 6-1-2006 18:00 hs.

Regreso de la cumbre de Vinson. C2 21:00 hs.


Pablo Kommer y Heber Orona en C2 de Vinson.


Cumbre del Everest.


Cumbre del Everest.


Desde la cumbre del Everest, el Makalu.


Cumbre del Mc Kinley.


Heber en el Campamento Base del Mc Kinley.


Cumbre del Elbrus.


Pirámide de Carztensz.


Aconcagua: Heber Orona con la foto de su hijo Agustín Orona y con Lito Sánchez.