Historia del Montañismo XVIII
Por Jorge González

Seguimos publicando en capítulos este trabajo de investigación y recopilación, realizado por Jorge González. En este capítulo, algunas biografías entre tantas vinculadas a la historia del montañsimo argentino.
Esta sección está abierta a recibir opiniones, comentarios y aportes de quienes quieran sumar material, fotos, relatos, observaciones, etc. enviándolos al autor, con copia al editor: georgmallo@yahoo.com c/c santiagostorni@infovia.com.ar.
Los capítulos restantes por pubilcar son: Las polémicas, Bibliografía y, en elaboración Argentinos en la Antártida .

BIOGRAFIAS


Rudolf Hauthal
Por Patricia Arenas (“Antropología en la Argentina”-Museo Etnográfico, Buenos Aires, 1991)

La labor científica de Rudolf Hauthal está doblemente vinculada con la figura de Germán Burmeister y de Francisco P. Moreno, ambos directores de los dos museos más importantes de Ciencias Naturales del país. En 1891, éste último lo nombró encargado de la recientemente fundada Sección de Geología y Paleontología del Museo de La Plata. En ese momento el proyecto de Moreno era comenzar a realizar investigaciones sistemáticas en el campo de la geología, mineralogía, topología, botánica y antropología. La publicación de1as revistas del Museo muestra la variedad y la calidad de estos trabajos. Este recién nacido país desconocía sus potencialidades naturales. Las ciencias que se ocuparían de ellas solo comenzaban a encontrar sus nichos institucionales para germinar. Hauthal permaneció en la Argentina por más de quince años, en los cuales realizó dos campañas anuales que lo llevaron a conocer las sierras de la provincia de Buenos Aires, los Andes sureños, la Patagonia austral y parte de Chile, Bolivia y Perú. Su producción -algo de más de 100 trabajos- fue publicada en la Argentina y Alemania. Su interés se centró en cuestiones de glaciología, vulcanografía, geología, geografía y paleontología. Nos interesaremos especialmente por su participación en la Comisión de Límites Argentino-Chilena y sus trabajos de paleontología. Como perito de la Comisión, Francisco P. Moreno programó desde el Museo de La Plata una serie de expediciones científicas a la Patagonia austral para obtener un conocimiento preciso de los aspectos geográficos y geológicos de la región que le permitiera argumentar en la Comisión a favor de la Argentina, especialmente en la región comprendida entre Lago Argentino y el Seno Última Esperanza. Así fue como en 1902 Hauthal junto con el Perito Moreno, acompañó durante tres meses al Comisionado representante del Tribunal Arbitral Británico, Coronel Sir Thomas Holdich, y sus ayudantes en el reconocimiento de la zona austral en litigio. Asimismo realizó expediciones a la Cueva Eberhardt, ya visitada anteriormente, organizadas por el Museo de La Plata entre 1897 y 1902. Allí recogió gran cantidad de material paleontológico, arqueológico y de flora fósil de la cueva. Entre 1905 y 1906 Hauthal realiza expediciones a Bolivia y Perú, visitando además Salta y Jujuy. Es de destacar la presencia de Hauthal en esos dos acontecimientos importantes de la época: por un lado el problema limítrofe con Chile, aún sin resolver, en donde participa como técnico aliado de Moreno; y, por el otro, los descubrimientos de la Cueva Eberhardt que plantearon polémicas no sólo en el nivel de la comunidad científica local sino también internacional. También compartió con algunos arqueólogos posteriores, tal es el caso de H. Schobinger, su pasión por el andinismo. Entre 1893 y 1897 ascendió la Volcán Rincón (5450 m), al Nevado de Aconquija (5400 m), al Nevado del Famatina (6150 m) y el Volcán Lanin (3800 m).


Federico Reichert
Por J.F.Finó (Anuario del club Andino Bariloche, nº 22, 1954)

Como montañés, el nombre de Reichert ya conocido en los Alpes y Cáucaso, se vincula estrechamente a nuestros Andes, desde Atacama, al Noroeste, hasta Magallanes, al extremo Sud. Las hermosas primeras ascensiones realizadas en la zona de Cuyo sea acompañado por el Prof. Roberto Helbling, sea solo y que dieran nacimiento a su libro “La exploración de la alta cordillera de Mendoza”, que todo andinista conoce y cuya abundancia y precisi6n de datos no ha sido superada. Los enérgicos intentos de ascender al Tronador, entonces virgen. Los trabajos en el Hielo Continental, en el San Valentín, en el Macá y en las nacientes del Río Turbio, son páginas imborrables del andinismo. Es, pues, con plena justicia que miembros del Centro Andino Buenos Aires, al ascender en enero de este año (1954), los picos que circundan el valle Penitentes -al Noreste del Aconcagua- impusieron a uno de ellos el nombre de Reichert, y es con igual justicia que andinistas chilenos designaron con el nombre del maestro al cerro que se eleva a 5.470 metros, en el Cajón de las Pircas del Valle Olivares... Hace 14 años pudimos explorar con Otto Meiling, el glaciar Río Blanco Grande, ruta argentina a la depresi6n que se abre entre los picos Anón y Chileno del Tronador. Esa misma depresión había sido alcanzada por primera vez, mucho antes, por el Dr. Reichert, que ascendió viniendo de Chile, razón por la cual fue llamada Portezuelo Reichert. ...No sólo fue un gran montañés, sino que fue un enérgico propulsor del andinismo y el amplio desarrollo alcanzado hoy por éste, es, en buena parte, su obra. No cabe extrañarse entonces si un andinista argentino, cuya severidad de opiniones y cuyos sentimientos nacionalistas no pueden ser puestos en duda, escribiera refiriéndose a Reichert estas textuales palabras: "Reichert, el padre de los andinistas". Semejante juicio -que compartimos en absoluto- constituye, el mejor homenaje que podría tributarse a su memoria y, si únicamente hubiere sido un montañés, nada habría que agregar. Pero Reichert fue una personalidad múltiple. No sólo fue un científico, no sólo fue un andinista, fue también un notable escritor, Ello aparece claramente en todas sus obras y, especialmente, en aquella titulada .A'u! Berges una Lebenshiihe que, en opinión de los críticos, tanto por la densidad de su contenido como por la perfección de su estilo, constituye una obra realmente perdurable y no un mero libro agregado a los millones que ya están impresos. Por último, fue un gran amigo. Su afán de sinceridad y de trabajo tesonero. Su desdén por todas las mediocridades, especialmente aquellas que se revisten de una máscara de suficiencia, hizo que Reichert fuese el amigo personal de muchos de los que aquí estamos y el de todos aquellos cuya vida se asienta sobre la probidad y el desinterés.


Padre Alberto de Agostini
Por Jorge González

Aún hoy, todo aquel que desee emprender un viaje a las regiones patagónicas y, sobre todo, a la franja cordillerana consulta como un verdadero tesoro la obra de Alberto de Agostini. Sus observaciones, fotografías e incansables incursiones están recopiladas en 22 libros, guías e innumerables artículos. Alberto María de Agostini nació en Pollone, un pequeño pueblo de Piamonte, el 2 de noviembre de 1883. A los 26 años fue consagrado sacerdote de la orden salesiana y dejó Italia para desarrollar su misión en una de las regiones más inhóspitas y alejadas del mundo: Tierra del Fuego. Junto con su vocación de fotógrafo, traía una formación alpina, inquietud por la escritura y conocimientos de antropología, geología y etnología. Interesado por explorar la cordillera Darwin se dirigió, en 1912, hacia los fiordos y canales que daban ingreso a la mole blanca del monte Sarmiento. En los años siguientes realizó dos tentativas por dominar el coloso, pero fracasó debido a las continuas tempestades. Realizó, entonces, la travesía de la cordillera cruzando la sierra de Valdivieso hasta Ushuaia, donde logró la primera ascensión del monte Olivia. Entre 1914 y 1915, escaló el monte Carbajal en la sierra Alvear-cerca del lago Fagnano- y el monte Belvedere, continuando con sus exploraciones de la cordillera Darwin. Sin solución de continuidad concentró sus esfuerzos en el reconocimiento de los grupos del Balmaceda y el Paine. En 1929 completó la exploración del último extremo de territorio desconocido en el Paine y realizó la travesía de la sierra de los Baguales, que separa el Paine del Lago Argentino, logrando la cumbre del monte Mayo. Después de su incursión al hielo continental y el ascenso al monte Torino, entre 1932 y 1933, recorre exhaustivamente la zona del Fitz Roy, reconociendo todos sus accesos, contrafuertes, valles y lagunas. Hacia 1937 se dedica a la exploración de la zona del lago San Martín. Recorrió el valle del río Lácteo y, también, más al norte, el valle del río Tranquilo, tomando como base las estancias de los escasos colonos y pobladores. En 1943 logra la cumbre del monte San Lorenzo, la segunda en altura, de la cordillera austral patagónica. Sus obras "Andes Patagónicos" y "Mis viajes a Tierra del Fuego" compendian el resultado de sus largas incursiones y su trabajo con los indios onas, yámanas y alacalufes de Tierra del Fuego, y los tehuelches y araucanos de la Patagonia, bregando para poner fin a las persecuciones de que eran objeto. En 1955, ya en carácter de jefe de expedición, regresa a la cordillera Darwin empecinado con la conquista del temible monte Sarmiento v dos escaladores italianos, Mauri y Maffei, logran la preciada cumbre. En Punta Arenas, el Museo Salesiano Mavorino Borgatello exhibe una vitrina con los elementos que usara. Falleció en Turín el 25 de diciembre de 1960.


Rudolf Hauthal (tomado de "Antropología en la
Argentina"
de Patricia Arenas, octubre 1991).



Padre Alberto De Agostini.
Ilustración de Fenu.


Federico Reichert,
el geólogo alemán de extensísima
trayectoria en nuestros Andes