Historia del Montañismo XIX
Por Jorge González

Seguimos publicando en capítulos este trabajo de investigación y recopilación, realizado por Jorge González. Esta sección está abierta a recibir opiniones, comentarios y aportes de quienes quieran sumar material, fotos, relatos, observaciones, etc. enviándolos al autor, con copia al editor: georgmallo@yahoo.com c/c santiagostorni@infovia.com.ar.
Los capítulos restantes por pubilcar son: otro de Polémicas, Bibliografía y, en elaboración Argentinos en la Antártida

GRANDES POLEMICAS

Cerro Torre-1959

El Cerro Torre, en la Patagonia argentina, era considerada una de las montañas más difíciles del mundo y por tanto era codiciada por los principales alpinistas de la época. Atrajo por ello al italiano Césare Maestri que, con el austríaco Toni Egger, deciden intentarlo en el verano de 1958/1959. Maestri vive una verdadera odisea en aquella escalada y salva milagrosamente su vida gracias a Cesarino Fava que días después lo encuentra desfalleciente al pie de la pared. El italiano relató que había logrado la cumbre y en el descenso un alud había sepultado a Egger. A su regreso a Europa, sus declaraciones causaron una verdadera conmoción pero algunos círculos del alpinismo extremo, pusieron en duda el ascenso y la conquista del Torre. Maestri, herido en su orgullo, decide regresar a la Patagonia y esta vez en invierno, para demostrar su valor. Lo hace en 1970 y trayendo un polémico moto-compresor con el que colocará clavos en la pared. Se queda a 400 metros de la cumbre y regresa en el verano para terminar la ruta. En el mes de diciembre de 1970 lo logra aunque sin escalar el hongo terminal de hielo que el Torre presenta en la cumbre. Es por ello que para muchos,  la ascensión de Casimiro Ferrari en 1974, por la pared Oeste, es considerada como la primera ascensión absoluta del Torre al haber superado incluso el hongo de hielo.
En cuanto al espolón Sur-Este, la ruta “del compresor” que Maestri abrió en 1970 y de la que reconoció haberse retirado a 40 m de la cumbre,  quien la repitió fue el norteamericano Jim Bridwell con su ocasional compañero Steve Brewer, en 1978. Dice Bridwell: “Miré hacia lo alto y vi siete buriles rotos que se dirigían hacia arriba y un poco a la derecha, pero entre el último buril y la nieve de la cumbre, habría 25 metros de liso granito”. Empleando toda su técnica de Yosemite, Bridwell superó el tramo y logró convertirse en el primero en terminar esa vía y alcanzar la cumbre.
Tanto por el logro o no de la cima, como por el uso del moto-compresor que aún se encuentra en la pared del Torre, Maestri se vio envuelto en una polémica y discusión de las más controvertidas que se han planteado en el montañismo de todo el mundo.  El propio Cesarino Fava en una de sus disertaciones llamó “la involución del alpinismo” al hecho de haber trasladado esa máquina perforadora de granito para la conquista del cerro Torre.  Las opiniones se reparten y sin embargo aún hoy, muchos escaladores que han superado la vía Maestri del compresor, siguen haciendo uso de sus clavos de presión.
Un copete de Santiago Storni para “Al borde” anunciaba: “En noviembre del 2005, los italianos Ermanno Salvaterra y Alessandro Beltrami con el italo-argentino Rolando Garibotti siguen los pasos de Maestri y Egger de 1959. Concretaron la primera vía abierta en estilo alpino en el cerro Torre a la que bautizaron “El arca de los vientos” y  dejaron en evidencia que Maestri no pudo coronar entonces la cumbre”. El testimonio de Garibotti es elocuente: “A pesar de seguido en gran parte el trazado descripto por Maestri , no encontramos ninguna traza de su paso por encima del depósito de material al fin del diedro inicial, a 300 m del glaciar. Esto sumado al hecho de que las descripciones de Maestri no concuerdan con el terreno que encontramos nos convencen sin ningún tipo de duda de que la primera ascensión al Torre fue realizada en 1974 por los Ragni di Lecco”.

Del grupo “Las Arañas” de Lecco, Giorgio Spreafico acaba de sacar un libro que analiza en detalle esta polémica: “Enigma Cerro Torre”, recientemente publcado en Italia; todavía no está en castellano.

También Rolo Garibotti publicó en 2004 otro completísimo análisis que explica la polémica sobre la ascenicón de 1959, que se lo encuentra en la web americanalpineclub.org, link "alpine journal", link "artículos".


Nanga Parbat-Rupal-1970

En 1970 estaba virgen la terrorífica cara del Rupal Sur del Nanga Parbat en el Himalaya. Se trataba de una pared de 4500 metros de desnivel de alta dificultad. Dos personajes se unirían y enfrentarían después por la conquista de esta pared. El jefe de la expedición, el Dr. Karl Herrligkoffer, “infatigable y obstinado médico muniqués” que era un hombre muy experimentado en la dirección de expediciones y “la figura más relevante de los años ‘70” el ítalo-germano Reinhold Messner en el que de depositaban grandes esperanzas de vencer la montaña. Se acordó que se anunciara el mal tiempo lanzando desde abajo una bengala roja y en ese caso suspender cualquier tentativa. Si la bengala fuera azul, significaría que las previsiones eran buenas y el asalto debía efectuarse.
Lo cierto fue que el tiempo se presentaba bueno y los partes meteorológicos indicaban lo contrario. Se lanzó una bengala roja pero Reinhold no deseaba perder la oportunidad. Junto a su hermano Günther, logran la cumbre venciendo la temida pared. Sin embargo, Günther no estaba entero y propuso bajar por la vertiente del Diamir, del otro lado. Soportaron un vivac y Günther se debilitaba cada vez más. Reinhold buscaba el camino y volvía a ayudar a su hermano y en una de esos pasajes, un alud sepultó a Günther para siempre. Lo buscó durante un día y dos noches y siguió bajando casi como un autómata. Desesperado, agotado, sin alimentos, con varios dedos de los pies congelados y dándose ánimos a sí mismo continuamente en una decidida voluntad de vivir, descendió por el Valle del Diamir, hasta que por fin topó con unos campesinos, los cuales le ayudaron a continuar.

Al no regresar los Messner al campamento base, los miembros de la expedición pensaron en dos posibilidades: o habían tomado la arista Sudoeste que les hubiera permitido alcanzar la parte superior del valle del Rupal o habían bajado por la cara del Diamir. El jefe de la expedición envió inmediatamente un equipo al valle superior del Rupal pero nadie había oído hablar de que unos extranjeros hubieran descendido de la montaña. Con respecto al Diamír, las autoridades fueron informadas de que tenían que socorrer a dos sahibs, probablemente en un estado precario. Incluso fue solicitado un helicóptero. El doctor Herrligkoffer decidió levantar el campamento, y la expedición se dirigió a Gilgit.  donde finalmente encontraron a Reinhold Messner y  se enteraron de toda la historia. Cuando regresaron a Europa, un conflicto público enfrentó al alemán Herrligkoffer y al tirolés Messner. Graves acusaciones fueron sostenidas por Reinhold Messner contra el jefe de la expedición, que se publicaron en los periódicos y, posteriormente, en un libro titulado “La Bengala Roja”. Messner acusaba al doctor Herrligkoffer de no prestar asistencia a personas en peligro; y éste, por su parte, hacía responsable a Reinhold de la muerte de su hermano. El pleito se dirimió ante el Alto Tribunal de Baviera, cuyo fallo prohibió al alpinista tirolés proseguir sus acusaciones y ordenó la retirada de la circulación del libro.


Complementariamente reproducimos esta noticia que publicáramos a fines de junio de este año 2006, acerca de los hermanos Messner.
El 29 de junio de 1970, mientras los hermanos Messner descendían del Nanga Parbat por la vertiente del Diamir, Günther, que se había quedado rezagado, fue víctima de una avalancha y desapareció. Reinhold contó que pasó el día siguiente buscándole y luego descendió, perdiendo seis falanges de los dedos de los pies y varios dedos de las manos a causa de las congelaciones.
Pero dos montañistas alemanes de la misma expedición, Hans Saler y Max von Kienlin, recordaron que el mayor de los Messner, un atleta mucho más formidable que su hermano, había dejado bien claro que no quería la compañía de su hermano en el asalto, y que la aceptó de mala gana.
Afirmaron, primero en campamentos, luego en salones y más tarde en sendos libros, que la ambición de Reinhold Messner era tan poderosa que durante el ascenso, al comprobar que Günther demoraba su marcha, lo abandonó a una muerte segura.
Celos de Saler y Von Kienlin
Messner logró que la justicia alemana prohibiera nuevas ediciones y traducciones de los libros de sus enemigos, pero todos en el ambiente del montañismo conocían la historia.
Además, la personalidad de Messner contribuyó a que muchos dieran crédito a la versión de sus ex compañeros de expedición, a pesar de que él adujo que se trataba de celos profesionales, en el caso de Saler, y del otro tipo en el caso de Von Kienlin, ya que después de aquella trágica expedición, en la que Reinhold perdió varios dedos de sus pies, Von Kienlin lo invitó a reponerse en su casa. Y allí estaba Ursula, su esposa, que rompió con su marido y se marchó con Messner.
Muchos años después de la tragedia, en 2004, se encontró un peroné en la vertiente Diamir de la montaña, y los análisis encargados por Reinhold a una universidad alemana revelaron que, efectivamente, había muchas posibilidades de que el hueso perteneciese a su hermano, lo que confirmaba la versión del alpinista.
El enigma resuelto
Y el pasado verano, la historia se cerraba definitivamente cuando un guía de montaña encontraba cerca de la base del Nanga Parbat unos huesos y algo de ropa, que fueron reconocidos enseguida por Reinhold como pertenecientes a su hermano. Messner, sin que nadie lo viera, sacó de contrabando unos pedazos de huesos, que mandó analizar. Los resultados de las pruebas de ADN dieron positivo, con lo que la versión de Messner quedó totalmente confirmada.
Ahora, una vez resuelto el enigma, el director alemán Joseph Vilsmaier, autor de películas como Stalingrado o Comedian Harmonist, quiere llevar a la gran pantalla esta emocionante historia de muerte, celos, éxito, juicios, sospechas... Para la elaboración del guión, que ya está terminado, el director alemán se reunió con Messner para obtener su versión de la historia, que dentro de unos meses podremos ver en el cine.

Fuente: Desnivel y alpin.de



La Gazzetta dello Sport del 22 de noviembre de 2005.



Cesare Maestri.



Gustavo González y Jim Bridwell en El Chaltén.

Último tramo de El Arca de los Vientos.

Cesare Fava.

Cesare Fava en su casa (nótese el detalle de los pies).

El Cerro Torre.