Enero 2009    

 

PATAGONIA

Colin Haley, Supercanaleta en solitario

La lista de ascensiones en solitario al Fitz Roy es tan corta como exclusiva. Desde que la inaugurara Renato Casarotto allá en el 79 (cuando el italiano ascendía el pilar Goretta), solo seis hombres más han sido capaces de medirse con éxito al gran colmillo patagónico, a saber: Thomas Bubendorfer, la Californian en el 86; Miroslaw Smid y Yasushi Yamonoi, a la misma ruta; Miyazaki Motohiko, en el 94 a la Franco-Argentina; Cristoph Hainz, en el mismo año e itinerario que Miyazaki, pero en solo 9 horas; y por supuesto Dean Potter, que lo hacía en dos ocasiones vía Californian y Supercanaleta. Aún habría un nombre más en la lista que aparecería con interrogación: Yves Astier reclamaba el reconocimiento de su ascensión en solitario a la Californian en el 85, "pero hay buenas razones para pensar que es tan solo un cuento", asegura Colin Haley, el último en añadirse al club del Fitz Roy en solitario.
Fueron 14 horas las que llevaron al estadounidense a la cumbre del Fitz Roy, zambulléndose entre las nieblas de Supercanaleta, una de las líneas más célebres del pico, salpicada de secciones de hielo y mixto que equiparan su compromiso con su belleza durante más de 1.600 metros de TD+, 90º y dificultades que oscilan en torno al sexto grado. Otra línea clásica para Haley que en sus últimas visitas a El Chalten siempre ha seleccionado objetivos ambiciosos. "Una de las razones por las que he escogido esta actividad es para no romper con mi estilo personal de escalada, algo que había hecho durante mis últimas cuatro visitas, aunque al mismo tiempo todas resultaron actividades realmente importantes para mi trayectoria". Colin se refiere a sus ascensiones de la Aguja Poincenot con Bart Paull en su primera vez en Patagonia, al Fitz Roy con Mark Westman, a la Marsigny-Parkin de la Oeste del Cerro Torre con Kelly Cordes, y la travesía del Torre con Rolando Garibotti, el año pasado.
Ya en 2007, Haley recorría el kilómetro y medio vertical de Supercanaleta en compañía de Maxime Turgeon, por lo que el americano progresó con velocidad por la línea de Carlos Comesaña y José Luis Fonrouge, que abrieron la Supercanaleta en 1965, en estilo alpino, logrando la segunda ascensión absoluta del Fitz Roy. "La Supercanaleta era una elección clara", sigue Haley. "Es grande, clásica, suficientemente dura para suponer un desafío pero una idea sana pues ya la conocía", reconoce el americano, que encontraba el típico recibimiento local nada más comenzar la ascensión. Clima grotesco y mucho camino siempre hacia arriba, daban peso a las 14 horas express que Colin Haley luchó sobre la roca y el hielo del Fitz Roy.
(Fuente Desnivel)
Una primera a la aguja Poincenot
Marius Olsen y Bjorn Aartun establecían a fines de noviembre 600 metros en la aguja Poincenot de WI6, con largos de 85 y 90º bautizada como “Hvit Linje”. Aartun aprovechaba una Patagonia benévola para repetir la Ferrari, con Cullen Kirk en tan solo 15 horas pasando la noche en la cima, la Supercanaleta junto al argentino Ramiro Greco, y con él también la Vela y viento en la aguja Mermoz.
Otras escaladas en Patagonia
Con una cada vez mayor proporción de logros de argentinos, podemos agregar también al informe publicado el mes pasado los siguientes:
En el Fitz Roy Luciana Tescio y Doerte Pietron al Pilar Casarotto, Tomas Aguilo, Jorge Ackermann y Milena Gómez a la Súpercanaleta.
En el cerro Torre Luis Molina y Santiago Scavolini a la Ruta del Compresor (el mes pasado omitimos el apellido de Santiago).  
En la aguja Poincenot Pablo Zella, Jorge Luis Colipan y Sebastián Pipocha a la Ruta Willans.
En la aguja Mermoz Cintia Percivatti y Luis Molina a la ruta Hipermermoz.
(Fuente César “Tehuelche” Acuña)

Donini en la Patagonia chilena
Jim Donini (65) concluirá su periodo como presidente del American Alpine Club en febrero, pero él ni piensa en retirarse de la escalada. Habiendo terminado de construirse una casa en Chile, supo aprovechar la racha de 16 días de buen tiempo de principios de diciembre para hacer tres primeros ascensos en tres picos no escalados al norte de la Patagonia, con Morgan Boyles (19), hijo del cineaste Edgar Boyles. Tales montañas son visibles desde la casa de Donini, en la costa del Lago General Carrera. El premio mayor fue una prominente torre que bautizaron “Pisco Sour”, de 1.920 m verticales, con vistas espectaculares del Campo de Hielo Norte. Kelly Cordes, editor senior del American Alpine Journal, está ahora en Chile con Donini, planeando hacer un ascenso al Monte San Valentín, cumbre más alta de la Patagonia. Luego Thom Engelbach se unirá también a Donini para otras escaladas de exploración. (Fuente: American Alpine Club)