Junio 2009    

 

LOS HERMANOS POU
“MARCADOS POR EL CHAÑI”

Reportaje de Santiago Storni y Ariel Belmonte realizado en Buenos Aires en mayo de este año (2009) a los hermanos vascos Eneko (35) e Iker (32), al volver de abrir cuatro nuevas vías, destacándose la cara sur del Chañi Chico, en Salta, realizada en estilo alpino. Como antecedente recordamos la noticia que publicamos cuando en septiembre de 2008 un grupo de argentinos abría esa pared, y en sus primeras líneas decía: “Humberto Vázquez, Fernando Gutiérrez y Facundo Juárez inauguraban la vertiginosa vertiente sur del Chañi Chico (5.571 m), superando en dos días de ascensión más de 950 metros con dificultades de hasta 6c…

El Chañi Chico
¿Cómo se les ocurrió ir al Chañi chico?
Vimos en Internet la expedición del Nono Vásquez a la pared sur del Chañi chico y le escribimos. Si miras nuestra trayectoria, siempre preferimos ir a sitios bastante nuevos o con poca gente, siempre tratando de introducir innovaciones en este mundo de la montaña que lo vemos para nuestro gusto un poco estancado. Falta imaginación, todo el mundo quiere ir a los mismos sitios, falta un poco de espíritu de aventura. Entonces recibimos esta información y nosotros cuando ponemos algo en un buscador de Internet y no sale prácticamente nada, ese es el sitio al que hay que ir. Porque es donde hay posibilidades de exploración y de innovar. Así decidimos venir.
Este es nuestro quinto viaje a la Argentina. No conocíamos el noroeste. Es una maravilla. A la vuelta nos quedamos unos días en la ciudad de Salta, comiendo bife de chorizo, milanesas…
Nos gusta cada tanto escalar en altura. Cuando decimos eso nos dicen “¡Ah, pero les va a doler la cabeza!” Y justamente, en la altura hay que lidiar con eso también.
A nosotros se nos asocia más con la Patagonia, y quizás es verdad porque allí tenemos buenos amigos y las montañas son increíbles, pero vamos a tener un problema en breve con nuestras amistades de El Chaltén porque allí hay muy poco de nuevo para hacer ya; cuando vamos tenemos que repetir, y no estamos en la onda de repetir, salvo que sean cosas muy buenas. A Patagonia va todo el mundo.
¿Oyeron hablar del Tuzgle?
Sí, pero había que elegir. Hemos visto fotos, pero nos focalizamos en la información del Chañi chico.

Cuatro vías
¿Las cuatro vías que abrieron las improvisaron ahí o las traían planeadas?
Fue improvisación. Pensábamos que sólo existía la pared del Chañi chico, y la sorpresa fue llegar al valle y ver la cantidad de otras cosas interesantes que se pueden hacer.
Había más nieve que la prevista. Por suerte habíamos traído todo tipo de equipo. Al final usamos más equipo de hielo que otra cosa, porque las condiciones eran prácticamente invernales. Estamos orgullosos porque si bien se nos asocia más con la escalada en roca con alto grado de dificultad, nosotros nunca hemos dejado de lado el alpinismo. Vamos a la montaña desde pequeños, esquiamos muy bien y escalamos. Y si es hielo hay que coger los piolets y ya está. Pasó eso. No nos encasillamos. Si no se puede hacer algo, hacemos otra cosa.
En general cada vez cuesta más encontrar sitios nuevos. Allí está todo por hacerse, y son pocos los escaladores. Patagonia es la hostia, pero ya está muy trillado. En el Chañi Chico hemos encontrado una pared prácticamente virgen, con altura, con buena roca. Es increíble que no esté trillado, solamente con tener en cuenta la arqueología que hay ahí, en la alta montaña. Está lleno de rastros inkas. Para un yankee o un europeo el binomio deportivo-cultural es algo espectacular. Allí encontramos la escalada técnica en altura. Que para eso normalmente tenemos que viajar a Pakistán o algo así.
¿Qué (equipo) dejaron en la pared?
Nada, dejamos la pared totalmente limpia. Habremos dejado tres lazos de rapel en total. Ni siquiera clavos. Todo fue con friends y fisureros. Así que contentísimos con eso también. Antes no hubiéramos podido hacer estas cuatro vías en este estilo (alpino). Necesitas madurar mucho como alpinista para hacer esto: meternos en una pared virgen de 800 m de desnivel nada más que con lo puesto, muy justos de equipo, que por poco no terminas usando hasta los cordones de los zapatos. Diez y seis horas a tope, sin parar. Así que volvimos muy contentos de haber hecho una escalada limpia. Es que en el mundo de la montaña se están perdiendo ciertos valores. ¿Vas por tus patrocinadores, o vas a pasártelo bien? Para nosotros la prioridad en la montaña es la aventura, no la competencia.

Proyectos
¿Esto fue algo aislado o dentro de un proyecto mayor?
Estamos preparando un proyecto muy grande para el año que viene. Primero, en Asturias vamos a intentar una de las escaladas más difíciles del mundo a nivel técnico, en el verano de allá.
Y el año que viene vamos a encarar un proyecto muy grande, en el que vamos a darle importancia a la aventura, como hicimos en la Antártida, que cruzamos en un velero el Mar de Drake. Algo comparable a las “Siete paredes”. Esto sería “Cuatro años, cuatro expediciones”. Con mucha aventura, también por aire y mar, algo que sea muy bonito. Posiblemente una de las etapas sea Argentina otra vez. Tenemos una muy buena relación con este país; tenemos buenos amigos, nos sentimos muy a gusto y queda mucho por hacer.

La súpercanaleta y el rescate de los franceses
Dentro del proyecto de las “Siete paredes”, el Fitz les dio trabajo…
La verdad es que sí, fue la única que tuvimos que repetir. Técnicamente era la más sencilla, pero no hay montañas sencillas en la Patagonia. Habíamos hecho cuatro intentos y estábamos en el quinto que era el bueno, y al final nos metimos en el rescate y tuvimos que bajar a los franceses. Tuvimos que irnos a casa. La cumbre siempre está ahí, y volvimos a lograrlo al año siguiente (en el 2007 completaron el ascenso por la súper canaleta con el argentino Fernando Irrazábal  “El Capi”).
En ese momento renunciaron a la cumbre por el rescate...
Sí, lo sabemos. Nos sentimos orgullosos. Aunque tuvo un sabor agridulce, porque quienes nos negaron ayuda en el rescate luego ellos sí hicieron cumbre…
¿Cómo..?
El pronóstico del tiempo era que había dos días posibles para subir: el martes y el jueves (febrero de 2006). El martes estaría peor, y el jueves sería bueno. Apostamos por los dos días: probaríamos el martes y si no salía, volveríamos el jueves desde Paso Superior.
El accidente fue en la madrugada del martes al miércoles. Se había puesto malo el tiempo cuando escuchamos gritos de socorro, y ahí mismo decidimos ocuparnos. No había mucho que pensárselo porque no había nadie más. Éramos nosotros o nadie para ayudarlos. Dejamos lo que estábamos haciendo y bajamos a ayudar, pensando en volver el jueves.
Bajamos a los franceses hasta Paso Superior donde se nos negó ayuda para seguir bajándolos, en previsión de que al día siguiente estaría bueno para intentar la cumbre. Entonces terminamos nosotros bajándolos hasta Laguna de los Tres.
La gente de la comisión de auxilio subió y pasando Río Blanco los siguieron bajando ellos. Pero para entonces nosotros ya habíamos hecho un intento al Fitz y arrastrado a los franceses hasta allí abajo… No nos quedaba ninguna capacidad para subir a intentarlo de nuevo. Y sí hizo cumbre la gente que nos negó ayuda en Paso Superior.
Nos han pedido que dijéramos públicamente quiénes fueron. No lo hemos dicho pero lo hicimos saber en el pueblo. Se lo comentamos a cuatro personas solamente, y en una semana ya todos lo sabían y éstos parecían los “apestados” del pueblo.
En Paso Superior sí nos terminaron ayudando dos ingleses. Nosotros seguimos bajando al francés que estaba mal pero podía andar. Al otro que se había caído lo dejamos en la tienda en Paso Superior. Y los ingleses se ocuparon de él y del tercero, que no se había caído porque había alcanzado a soltar la “Daisy” y todo, cuando los otros dos se cayeron, y se había quedado en la pared tomado de un tornillo, pero sin cuerda ni ninguna herramienta para bajar.
¿Eran argentinos los que les negaron ayuda?
No.

Siete paredes - Siete continentes
¿Ese fue el proyecto más importante para ustedes?
Sí. El más importante en vivencias y experiencia. Fue realizar un sueño y hacer lo que más nos gusta: escalar y especialmente viajar. Como en la época dorada del alpinismo. Porque actualmente todo son números, y a nosotros nos gusta más lo de la época romántica. Porque al final esto es más que un deporte: es una filosofía de vida.
Esto en la Argentina lo conocéis, porque acá el montañismo todavía es muy hippie. Pero en Europa empieza a hacer agua. Y además aportamos un proyecto nuevo a nivel internacional. Aburridos de oír hablar de los 14 chamiles, de las 7 cumbres, y tal, humildemente aportamos este proyecto, un poquito más imaginativo.
¿Y cómo crearon esa lista y seleccionaron las siete paredes?
Esto fue uno de los aspectos más bonitos; nadie nos imponía nada. Nosotros decimos que estas son las más bonitas, representativas y difíciles de cada continente. Representatividad, estética y dificultad fueron los criterios. Algunas cumplen los tres parámetros claramente como puede ser la torre sin nombre en el Trango, en Pakistán, o el Capitán en Yosemite.
Otras por ejemplo como el Totem Pole en Tasmania, cumplía bien representatividad y estética, no tanto dificultad. ¿Quién quiere hacer una cosa difícil cuando puede hacer una cosa bonita?
Así fue un poco como fuimos al Chañi Chico. Estaban las líneas más bonitas por hacer. ¿Para qué me voy a rebuscar una línea más difícil cuando la que hubiera elegido abrir Lionel Terray la tengo delante para abrirla yo? Nosotros si bien escalamos fuerte lo hacemos por una búsqueda de belleza. Nuestra mentalidad es muy romántica. También así elegimos la Súpercanaleta (del Fitz Roy). No porque tuviera hechas pocas repeticiones, sino porque casi seguro es la línea de escalada más importante de la Argentina, por la historia que tiene, que la abrió Fonrouge (y Comesaña) en el ‘63. Es un clásico, como la norte del Eiger en el ‘38.
Eneko, fuiste al Himalaya con Jaunito Oiarzábal. ¿Con qué otros españoles escalan?
Somos un equipo en sí mismo. Iker es el especializado en dificultad en roca, y yo (Eneko) más polivalente. En el año ‘91 me invitó Juanito a ir al Annapurna , y no perdí la oportunidad de ver de qué se trataba. Posteriormente fuimos al Ama Dablam juntos también. Pero tenemos bastante claro que el equipo lo formamos nosotros dos y Javi (fotógrafo-camarógrafo).

Argentina
¿Cuándo vuelven a la Argentina?
No lo sabemos seguro, pero… el año que viene; si no volvemos antes en noviembre o diciembre a visitar a los amigos en El Chaltén.
¿Qué escaladores argentinos son más conocidos en España?
Danilo Pereyra a nivel de escalada deportiva, que acaba de hacer su primer 9 a; y Diego Marsella. Rolo Garibotti suena mucho, y… los Benegas, que nos habían dicho que eran yankees, pero cuando los conocimos por el team The North Face nos dijimos: “¡Estos son más argentinos…!!” En la concepción de trabajo son yankees pero en la relación de tú a tú… ¡Vamos, estos son bien argentinos!
Y nuestro contacto en el noroeste argentino fue Carlos Pelli.
¿Qué les dirían a los argentinos?
Animarlos a salir a la naturaleza, que para esto es uno de los países más impresionantes del mundo, más espectacular y con más posibilidades.

“Marcados por el Chañi”  85º/M5/600m cara sur del Chañi Chico de 5.570 m. La más técnica y difícil de las cuatro nuevas vías. Partimos a las 7.00 hs de la base donde habíamos dormido y llegamos a la cumbre a las 19.00 hs; doce horas de escalada en estilo alpino non stop. Debido a las intensas nevadas, cambiamos pies de gato por crampones y piolets.
Otras tres vías: Haciendo tiempo hasta que el Chañi Chico se pusiese en condiciones abrimos “Pachamama” 5+/6a/1.000 m recorrido/700 m desnivel al Morro Von Ronsen de 5.450 m (1ª a la Cara Sur); “Vitoria-Gasteiz”(*) 80º/550m a la Aguja Negra de 5.250 m (1ª a la Cara Sur), y “Gure Etxea” 60º/850 m + Travesía hasta la  Cumbre Principal  de 5.896 m (1ª a la norte de la Punta Ibáñez). (*) Vitoria-Gasteiz es el nombre del ayuntamiento donde nacieron.
“Marcados por el Chañi” se puede decir que es una vía muy técnica, expuesta, mantenida, difícil y en altura (+5.000m), por lo que sin lugar a dudas es la mejor línea de mixto y hielo que hayamos escalado en nuestra vida. Excelente.
Largos: L1: 100 m de desnivel a 45º por un canal de nieve. L2: 60 m de M5. L3: 90 m de canal a 60º. L4: 60 m de 75-80º. L5: 30 m a 80-85º. L6: 40 m a 80/85º. L7: 70 m a 60/70º. L8: 40 m a 50- 70º. L9: 55 m a 85º. L10: 45 m a 85º. L11: 120 m de travesía a 50º. L12: 50 m de M3. L13: 100 m de arista de andar hasta la cumbre.
Equipo: fuimos lo más ligero que pudimos: 2 cuerdas de 8,5mm, 10 expreses, cintas de reunión y para rapel, 8 tornillos de hielo, 5 pitones, 1 juego de 8 friends, 1 juego de empotradores, 3 mosquetones por reunión, 4 barritas energéticas y geles para cada uno, 2 litros de agua y una lata de Red Bull.
Cabe agregar que se nos fueron dos horas intentando salir recto a la cumbre por los esquistos cimeros y casi nos matamos en el intento (se movía todo y no conseguíamos montar reuniones), saliendo posteriormente por la vira. Y para bajar al refugio ya de noche tuvimos que hacer cuatro horas más de descenso que incluyeron nuestra segunda cima en el Pico Nordeskjöld de 5.470 m. Llegamos extenuados al refugio después de diez y seis horas ininterrumpidas de actividad.