Junio 2009    

 

MUJERES EN LOS HIMALAYAS
CANDIDATAS A LOS 14 X 8000

Se produce un giro en la carrera por quién será la primer mujer en concretar los catorce “ochomiles”. El año pasado presentamos en una detallada nota las tres principales postulantes: la austríaca Gerlinde Kaltenbrunner, la italiana Nives Meroi y la española Edurne Pasabán. En mayo de este año (2009) le faltaban tres cumbres a cada una, pero han pagado distinto precio por su esfuerzo al ascender en ese mes alguna de las montañas pendientes.

Tanto Nives como Gerlinde están casadas con montañistas de renombre; el marido de Gerlinde ya ha logrado los “14 x 8000” (sólo el Everest con oxígeno) lo que le aporta a ella no sólo su compañía sino también su invaluable experiencia. Edurne va auspiciada por el programa de TV “Al filo de lo imposible” que conforma un importante equipo de apoyo incluido el experimentado Juanito Oiarzábal (21 ochomiles), pero a la vez la somete a una permanente exposición frente a las cámaras, aún en los momentos más duros.

Nives Meroi (46) debió abandonar su intento en el Kangchenjunga por problemas de salud de su marido Romano Benet, quedándole pendiente también el Manaslu  y el Annapurna. La pareja, con 19 años de casados, está además implicada en dos organizaciones: una que ayuda en la construcción de colegios en Nepal y otra que da apoyo a mujeres paquistaníes quemadas con ácido por sus maridos.

Edurne Pasabán sí alcanzó la cumbre del Kanchenjunga, pero bajó totalmente exhausta; debieron darle oxígeno suplementario en el campo 3 y llegó con principio de congelaciones y sin voz al campo base, como mostró el video que subieron a Internet. Le faltan el Annapurna y el Shisha Pangma. Edurne ya había sufrido congelaciones al ascender el K2 que le valieron amputaciones de varias falanges de los dedos de sus pies.

Gerlinde Kaltenbrunner se posó en la cumbre del Lhotse junto con su compañero Ralf Dujmovits y se perfila con las mejores posibilidades en completar las catorce cimas al tener doce ochomiles en su haber, restándole los dos más altos del planeta: el difícil K2 y el Everest, que seguramente intentará sin oxígeno, fiel a su estilo como lo expresó su marido:

“Antes de la temporada de primavera, Gerlinde siempre dijo que no iría al Everest después del Lhotse. Creo que la mayoría de la gente no se da cuenta de lo que significa escalar un ochomil alto sin oxígeno. Gerlinde se tomará un descanso en casa y saldremos junto con nuestro amigo David Göttler el 10 de junio a intentar otra vez el K2 por la Vía Vasca. Decidiremos después que hacemos con el Everest, siento no poder ser más preciso” declaraba Dujmovits. “Es algo completamente diferente alcanzar el Everest con oxígeno que sin él… Mantengamos dos listas de los catorce ochomilistas: una para quienes al menos escalaron un pico con oxígeno y otra para quienes realmente escalaron todos los Catorce sin la ayuda de O2. Gerlinde piensa lo mismo. Ella intentará el K2 y el Everest sin oxígeno. Si no puede escalar uno o los dos sin oxígeno se olvidará de los Catorce”. Y agregó: “Creo que los escaladores deberían respetar sus límites. Si no son capaces de hacer algo con “medios limpios” deberían olvidarse, y dejarlo para otros, o para alguien de una generación venidera”. La actual lista de diez y seis montañistas que alcanzaron los “14x8.000” se reduciría a ocho si se contaran sólo los que lo hicieron sin oxígeno complementario.