N°96

   

 
 
 

 


LLAMADA A LAS ARMAS

Por Bean "Poroto" Bowers y Rolando Garibotti*

En diciembre de 2004 la Administración de Parque Nacionales de Argentina aprobó una medida (Resolución 297, Capítulo IX, Artículo 22) que instaura el pago de un permiso de escalada de $ 600 por persona para escalar en el Fitz Roy y los picos circundantes, incluidos los del grupo del Cerro Torre, de $ 300 para ascender al Volcán Lanín en provincia de Neuquén, y de $ 450 para ascender al Cerro Tronador en Provincia de Río Negro (con una rebaja del 50% para los Argentinos). Hubo una inmediata y fuerte reacción contra esta medida por parte de montañistas y guardaparques, y antes de que la nueva regulación entrara en vigor a finales de enero, la Administración decidió dejarla en suspenso, hasta que pudieran estudiar el tema mas profundamente.
Ya que este proceso de estudio se está llevando a cabo actualmente, es extremadamente importante hacernos oír en este tema. A continuación detallamos una lista de las razones por las que nos oponemos a esta medida, y aunque probablemente no estés de acuerdo con todas ellas, servirán para ayudarte a formar una opinión sobre el tema. Al pie de esta carta incluimos una lista con los nombres y direcciones de correo electrónico de los directivos de la Administración de Parque Nacionales. Si alguna vez visitaste esta zona, o estás fascinado por las historias y fotos que oíste y viste, estaríamos muy agradecidos si pudieses dedicar algunos minutos a escribir un e-mail expresando tu opinión sobre la regulación propuesta.

Razones
El entorno natural de los Parques Nacionales es un espacio de libertad que resulta indispensable para la salud de cualquier sociedad. Es esencial que el acceso a este tipo de áreas sea libre, o al menos prácticamente libre, para que todos y cada uno de nosotros podamos disfrutar de estos tesoros naturales. Al menos, si se requirieran permisos, éstos no deberían ser discriminatorios.
Esta medida en particular es discriminatoria porque afecta sólo a los escaladores, pero no a otros grupos de usuarios del Parque como lo son los senderistas, jinetes o kayakistas, quienes no tendrían que pagar ningún arancel especial para practicar sus actividades.
Según las estadísticas de la Seccional Lago Viedma del Parque Nacional Los Glaciares (en El Chaltén), los escaladores representan sólo el 0,57 % de los visitantes (57 de cada 10.000, menos de 200 en la temporada '2004-05) a este área (cadena del Fitz Roy y Cerro Torre).
En el caso del Fitz Roy y Cerro Torre, mientras cada escalador pagará un permiso de $ 600, una compañía de trekking, con licencia para llevar cientos de personas a esta zona, sólo pagaría $ 1.500 al año. Obviamente, no parece que el sobre-uso y el posible impacto ambiental sean los motivos que impulsan esta medida de la Administración de Parques Nacionales.
Hasta hace dos años, y durante mucho tiempo, el Parque Nacional de las Torres del Paine, en Chile, tuvo un sistema similar al que la Administración Argentina propone, pero entendieron que era una política equivocada, y decidieron dejarla de lado. Actualmente, los escaladores que visitan el Paine sólo pagan el permiso de entrada al parque como cualquier otro visitante.
Aunque las medidas propuestas no especifican las razones de este costoso permiso de escalada, parece que la excusa es el alto costo asociado a los rescates. Lo que esto no tiene en cuenta es que la mayoría de los rescates de montañistas en la zona del Fitz Roy y Cerro Torre son auto rescates, o son llevados a cabo por compañeros escaladores. En las raras ocasiones en que se necesita más ayuda, la responsabilidad recae en la Comisión de Auxilio Fabio Stedile (Grupo de rescate voluntario de El Chaltén). Aunque los guardaparques han representado siempre una gran ayuda, facilitando el contacto por radio, caballos y otro apoyos logísticos durante los rescates, su formación no les permite hacerse cargo enteramente y responder a todos ellos, especialmente cuando se deben realizar en terreno técnicamente complicado (glaciares, paredes y demás). Por lo tanto, su participación en los rescates de escaladores en general no difiere de la ayuda que prestan en rescates de visitantes que no pagarían permiso (caminantes, etc). Por otra parte, sería erróneo aplicar medidas basadas en la filosofía de rescate de zonas muy frecuentadas por escaladores, como los Alpes, y aplicarla en un área que recibe un número muy reducido de escaladores (menos de 200 durante la pasada temporada). Sin contar con que la zona del Chaltén es un lugar que carece de la infraestructura y los recursos necesarios para imitar el modelo europeo (el helicóptero más cercano a El Chaltén está a 600 kilómetros de distancia, y puede actuar sólo cuando el mal tiempo reinante le permite volar). La zonas de escalada en Patagonia son prístinas, algo de lo que Europa, desafortunadamente, carece, y por eso cualquier acercamiento al manejo de usuarios debe ser intrínsicamente diferente.
Es también erróneo copiar las políticas de zonas como el Mt. McKinley de Alaska y el Aconcagua de Argentina (las montañas más altas de América del Norte y del Sur), donde se paga un tasa por escalar. En estos lugares los escaladores conforman un porcentaje muy importante de los visitantes totales (durante la temporada '2003-04 visitaron los campos base del Parque Provincial Aconcagua 3.702 escaladores contra 2.372 caminantes. En el caso del McKinley el 100% de los visitantes al campo base y campo avanzado a 1.4000 pies son escaladores), y muchos de ellos, debido al la poca dificultad técnica de estas montañas, tienen poca experiencia. Debido a esto, se han instaurado programas especiales de manejo para dar información y proveer ayuda. El cobro de permisos se destina a cubrir los costos de estos programas. El macizo del Fitz Roy y Cerro Torre, con sus montañas de altisima dificultad técnica atrae casi exclusivamente a escaladores veteranos y muy experimentados. Esto lleva a que haya muchos menos escaladores que visitan la zona: 200 en la temporada '2004-05 contra los 3.702 en la temporada 2003-04 a Aconcagua, o los 1.300 en la temporada '2001 a McKinley; y a que haya muchos menos accidentes (menos de 20 accidentes fatales desde 1950).
Lo que está en juego aquí es la esencia de la aventura. Cuando visitamos una zona salvaje debemos comportarnos de manera responsable, moviéndonos dentro de los límites de nuestras capacidades. Esto es lo que convierte a las actividades al aire libre en lugares prístinos en experiencias memorables y enriquecedoras. Promover una actitud de auto suficiencia, no sólo aumenta la calidad de la experiencia, sino que, a su vez, es la mejor medida para disminuir el número de accidentes que, de por sí en la zona del Fitz Roy y Cerro Torre, son bien pocos (menos de 20 accidente fatales de escalada desde 1952 a la fecha).
Creemos que la Administración de Parque Nacionales debe limitarse a informar a los visitantes de los riesgos potenciales existentes, pero no debe hacerse responsable de los actos ni de los errores que estos visitantes puedan cometer. Si, en su papel de ente regulador, Parques Nacionales comienza a cobrar tasas para costear los rescates, proporcionando un especie de seguro a los usuarios, indirectamente Parques Nacionales se convertiría en responsable de los posibles accidentes. Además, será inevitable que en poco tiempo se pongan en vigencia prohibiciones y controles que lamentaremos profundamente, ya que degradarían el valor del entorno salvaje como terreno de aventura.

Basándote en esto argumentos, o en algún otro que puedas tener, confiamos en que dediques algo de tiempo a escribir una carta personal (para la que podes copiar lo expuesto anteriormente) y envíasela vía e-mail a los directivos de la Administración de Parque Nacionales Argentina que listamos más abajo.
Cuando escribas incluí por favor tu nombre completo y dirección postal indicando en el asunto del correo electrónico "Comentarios sobre la Resolución 297, Capitulo IX, Articulo 22":
- Hector Espina (hespina@apn.gov.ar) Presidente de la Administración de Parque Nacionales de Argentina
- Julio Ciurca (vicepresidencia@apn.gov.ar) Vicepresidente.
- Don Raúl Chiesa (rchiesa@apn.gov.ar) Vocal.
- Patricia Gandini (pgandini@apn.gov.ar) Vocal.

Envía una copia de tu carta a fitzroy_chalten@yahoo.com, donde también puedes escribir si tienes alguna pregunta. Desde ya, muchas gracias por toda la ayuda que puedas proporcionar.


*"Poroto", de origen estadounidense, es uno de los andinistas mas activos en la zona del Fitz Roy y Cerro Torre de los ultimos años. Entre las muchas ascensiones que ha realizado en la zona se pueden nombrar, el Cerro Torre, la Torre Egger, la segunda ascensión a la Aguja Desmochada, la cara sur-oeste del Cerro Fitz Roy y muchas mas.
"Rolo", originario de Bariloche, es el andinista Argentino mas activo en las montañas patagónicas de la ultima decada. Sus ascensiones mas notable son tres ascensos al Cerro Fitz Roy (caras: norte, sur-oeste y oeste), la Aguja Standhardt, El Cerro Murallón, solitarias a la Mermoz, Saint Exupery y Mariano Moreno y muchas más.