Historia del Montañismo VII
(septima entrega) Por Jorge González

Con este VIIº capítulo, “al borde” sigue publicando esta obra de investigación realizada por Jorge González. Esta sección está abierta a recibir comentarios y aportes de lectores que quieran sumar material, fotos, topos, relatos, observaciones, etc. enviándolos al autor, con copia al editor: georgmallo@yahoo.com c/c santiagostorni@infovia.com.ar.

Década del’90-Ascensiones
La reseña se refiere a escaladores argentinos (o naturalizados) que han abierto primeras en montañas de nuestro país, pero los comienzos de esta década merecen la mención de Sebastián de la Cruz en la torre Central del Paine (1991) y de Teodoro Plaza, Ramiro Calvo y Diego Luro en la Norte (1992) y Central (1993) del mismo macizo chileno.
Horacio Bresba y Pedro Luthi, que habían logrado la primera de la Bífida, consiguen junto a C.Domínguez la sur de la aguja Guillaumet en 1990. En febrero de 1992 y sin coronar la cumbre, abren una ruta en el espolón sur de la Saint Exupèry, S. de la Cruz y el español L. Aguirre. El 30 de enero de 1996, M. Rinquevich , S. Whewell y A. García, trazan una ruta en El Mocho. Es intensa la actividad de Rolando Garibotti en Patagonia. Con los norteamericanos S. Gerberding y C. Anker escala la Standhart en enero de1995 y luego, con A. da Conceicao, El Mocho. Con Charlie Fowler, logra la Innominata, una ruta nueva en la Saint Exupéry y hacia febrero, la Poincenot. En marzo, esta vez con B. Wald, alcanza la cumbre del cerro Grande y de la aguja S. En 1996, vence la Inominata, la Saint Exupéry y el Fitz Roy con el norteamericano D. Bierly y, en solitaria, nuevamente la Saint Exupéry. En 1997 sube El Mocho con el italiano L. Maspe.
El 1º de enero de 1994, Teodoro Plaza y el español J. Chaverry abren una ruta en la cara este de la aguja Standhart. La este del Fitz Roy es superado por la expedición del italiano C. Ferrari que integra Martín Cevallos en enero de ese año. Omar Moscoso y Roberto Pardiñas trazan una ruta nueva en la cara sureste de la aguja S y una aguja virgen a la que llaman Kakito. En 1995, J. González, J. P. Ramos y E. Maggio hacen la primera de la pared norte del Uritorco, en Córdoba, de 300 metros de desnivel. En enero de 1996, M. Fernández y C. Domínguez abren en el Murallón de los Arenales, Mendoza, una ruta de 300 metros en la pared Norte.

Década del ’90-Escalada Deportiva
En marzo de 1990 se realizó en el gimnasio del CENARD, en Buenos Aires, la primera competencia indoors de la Argentina, y fueron vencedores Luciano Bernaschi y Mercedes Cárdenas. En noviembre de 1992 se realizó el que se llamó Primer Torneo y Encuentro Nacional de Escalada Deportiva, en el escenario natural de Cacheuta, Mendoza. El Rock Master Frey tuvo su tercera edición en 1990 y lo ganaron Sebastián de la Cruz y Silvia Fitzpatrick. Al año siguiente, Manuel Rapoport y Cora Langbehn, y ese mismo resultado se repitió en 1992. La sexta edición, en 1993, de nuevo consagró a Rapoport y Sofía Berdenave. En 1994 se reunieron 51 escaladores y ganaron el chileno C. Retamal y Silvina Amengual entre las mujeres. El octavo Rock Master Frey consagró a Lucas Köpcke y Teresa Moreno Quintana, y el noveno, en 1996, a Rapoport y Patricia Lona. Nacían también los primeros seminarios y competencias, con la presencia de especialistas franceses y españoles que daban cursos de técnica, diseño de muros, trazado de rutas, planes de entrenamiento, evaluación de nivel, organización de torneosy fiscalización. El primero se realizó en 1993 y tuvo como escenario al CENARD, donde Köpcke resultó triunfador. Córdoba organizó el de 1994 y la competencia coronó otra vez a Köpcke y Patricia Lona. Al año siguiente se repitió en el Polideportivo Municipal de Córdoba y volvió a triunfar Köpcke. Todo este movimiento generó el Primer Campeonato Argentino, en 1996. Se disputaron cuatro fechas en Mendoza, una en Buenos Aires y una en Bariloche: el vencedor, como no podía ser de otra manera, fue Köpcke, mientras que entre las mujeres compartieron el primer lugar Lona y Milena Gómez. El segundo torneo, a lo largo de 1997, se realizó en Córdoba, Buenos Aires, Mendoza y Bariloche, y consagró a Diego Marsella y Gómez. En 1998 fueron campeones D. Marsella y P. Lona entre las mujeres.
Paralelamente, la década del ´90 fue muy fructífera en la apertura de nuevos escenarios de escalada. Marcelo Bernasconi fue iniciador en la palestra del CENARD y Leonardo Gilardoni, con D. Marsella y V. Rázuri, encadenó las de mayor dificultad del momento. Luego abrió vías en Tandil y se especializó en la construcción de muros. V. Rázuri, E. Gómez y J. P. Bosch lo hicieron en Los Gigantes, Córdoba, y G. Pedrazzoli y M. Fernández en el Cajón de los Arenales, Mendoza. Adrián da Conceiçao trazó las primeras en el Aguila Dorada, cerca de El Calafate. Por el Valle Encantado, a 70 kilómetros de Bariloche, desfilan, entre 1993 y 1998, E. López, P. Pontoriero, S. Mazzaro, W. Rossini, P. Muller, A. Aliaga, F. José, P. Olivieri, M. Schneider, M. Lasmartres, D. Cannestraci y S. Mora. Desde fines de 1996, abren la zona de El Pilar, a tres kilómetros de Bariloche, Lipshitz, Sánchez Calvete,Pontoriero, Bosch, Rossini, Mazzaro, L. Poli, L. y M. Köpcke. A ocho kilómetros de Capilla del Monte, en Los Paredones (Córdoba,) J.González abre las primeras vías desde 1995, y L. Gilardoni, A. da Conceiçao, V. Rázuri y M. Gutiérrez lo hacen en las paredes del dique Florentino Ameghino, Chubut. Catedral siguió siendo escenario del desarrollo técnico, y allí se trazaron nuevas rutas que, en ediciones separadas, reunieron en una guía Sebastián de la Cruz y Rolando Gariboti. Sobre el Cajón de los Arenales presentaron una guía de rutas G. Pedrazzoli y M. Fernández. En La Ola, a 120 kilómetros de Córdoba y cerca de Mina Clavero, fueron los iniciadores M. Aprile y H. Martínez.
El crecimiento de la actividad movió también a campañas de concientización y salidas con el lema «Montañas limpias», para bajar la basura acumulada.


Próximo capítulo:
Andinismo femenino-Precursoras desde 1903 a 1950
Por Evelio Echevarría (Revista Anti Suyu, nº 5, 1988)

Yo soy como la loba
quebré con el rebaño
y me fui a la montaña
fatigada del llano.

Alfonsina Storni

“... el propósito de la presente será repasar la contribución femenina al andinismo sudamericano aunque limitándose a la fase inicial o precursora. Sabemos de sobra que las mujeres indígenas de países como Bolivia, realizan verdaderas hazañas al llevar diariamente almuerzo a sus maridos que trabajan en los frígidos socavones o en las vetas volcánicas a más de 5000 m. También sabemos de las campesinas que tenían que luchar con la naturaleza andina como lo citó en 1896 el explorador chileno Luis Riso Patrón: “...unas mujeres que venían a Chile, probablemente del Atuel al Tinguiririca, llegaron al vado del río de Las Lágrimas, cuya corriente: no se atrevieron a atropellar (según el vocabulario de la gente de estos campos) por lo que derramaron abundantes lágrimas y de ahí su nombre...”
Pero ni de las indígenas ni de aquellas campesinas de la cordillera, tenemos nombres que las hubieran dado a conocer. Por tanto aparecerán aquí las andinistas propiamente dichas que ascendieron cumbres en los años precursores, llevadas por un afán deportivo y nada más. Su actividad se inauguró en la cordillera central Argentina y siguen ahora, por orden cronológico.
(sólo aquellas de nacionalidad argentina o con actuación en las montañas ubicadas en la Argentina)

 


Leonardo Gilardoni


Escalada deportiva


Jorge Tarditti


Rolo Garibotti


Victor Rasuri


Diego Marsella y Hernán Dalri


Victor Rasuri


Victor Rasuri


Diego Marsella

Diego Marsella