Una historia de Montaña...

Por Juan Pablo Gustafsson

Esta es la historia de Julio, un guia de montaña peruano que conocimos en el Chopi y que reencontramos hoy en una placita de Huaraz.
Trabaja de guia de montaña desde hace 25 años.
Estoy escribiendo esto con el relato aún fresco en mis oídos porque me pareció una historia tan ingenua y tierna como increíble.. y no quería que el tiempo me borre algunos detalles.
Estoy tratando de conservar hasta su forma de hablar lo mejor posible.


"Yo desde joven busque de trabajar independiente. Nunca me gustó eso de tener un jefe, eso no era para mí.
Cuando joven, ya a los 17 años habia aprendido a manejar porque me lo habian exigido para un trabajo temporario que tenia. Entonces, como yo sabia manejar, me propuse un día tener mi propio vehiculo y así ganar mi propio dinero. Luego de ahorrar mucho tiempo, compre mi camioncito, un Dodge. Hice transporte de todo tipo de cosas por mucho tiempo.
Yo no tengo estudios secundarios, por eso a veces me faltan las palabras, no las encuentro. Por eso, un buen día, por un par de letras me sacaron el camión y me dejaron sin nada.
Y ahora que voy a hacer yo, me dije?
Y bien. Ya desde hacía años acá se sabia que en el Huascarán había oro y que los gringos estaban viniendo para llevarselo. Claro!.. si no para que venían, escalaban, se morían, es que nosotros sabiamos que se estaban levando el oro de la cumbre.
Yo recuerdo que le dije a un amigo, oye, vamos a ir para el Huascarán a ver que hacen los gringos, a ver como escalan y todo eso...y mas luego cuando aprendamos buscaremos el oro y nos haremos millonarios... Y con mi amigo nos fuimos hasta la base, acercandonos a mirar, y desde lejos espiabamos a los gringos....
En un momento nos hicimos unos bastones con unos palos y les pusimos una punta de hierro para ayudar en caso de resbalon. Llegamos a subir unos 20 metros por el glaciar de hielo, no mas.
Pero cuando los vimos subir vimos que ellos llevaban en sus pies algo que nosotros nunca habiamos visto antes, lo que ahora se conocen como crampones. Mira, le dije a mi amigo, tienen uñas en los pies!!....
Entonces, nos fuimos involucrando con ellos, nos acercábamos, les ayudabamos a cargar sus cosas, y cuando nos decian "pero mira que no tenemos dinero", nosotros les deciamos que no lo estabamos haciendo por eso. Nosotros ibamos a ayudarles igualmente. Uno de ellos entonces nos dijo que nos quería dar algo y yo le dije, pues tu vendeme tus uñas. Quiero tus uñas. Y el hombre se miraba las manos!! jajja, y yo le decia, No!, las uñas de tus pies!!. Y ahi aprendimos que esas uñas se llamaban crampones, y a partir de allí comence a ayudar mas a los gringos, tu sabes, podía andar mucho mejor en el hielo y todo eso. Luego tambien tenia unas sogas que yo usaba para atar los animales,asi que con eso nos arreglabamos..
Entonces un día en que uno de ellos, no me acuerdo si franceses, o alemanes tuvo un accidente me piden que los acompañe al campo dos. Y yo que sabía que era el campo dos?? Era todo un misterio para mi, pues si, les dije yo. Y ellos me dicen, te vamos a dar unas chaquetas y abrigo, tu pasas la noche alla con nosotros. Pero yo me quería volver. Entonces me dan unas sogas y una chaqueta, pero no me dan bolsa de dormir, y no me dan nada mas de abrigo..
Esa noche estaba pasando tanto frio que le digo a uno de los compañeros, "me parece que esta noche yo ya no voy a vivir mas..."
Pero que dices, hombre?
Es que ya me esta dando tanto frio que no estoy podiendo vivir, yo ya no voy a pasar de esta noche...
Entonces me pusieron en el medio de todos y así pude pasar al otro día. Pero el tiempo se habia puesto malo y algunos de ellos ya no podían seguir, asi que en un momento cuando la cosa mejora uno de ellos me dice, tu quieres escalar?
Y yo digo, "si, claro", yo ya tenia mis crampones y todo eso, y me acuerdo que cuando salimos para la cumbre yo me encordé como pude..., yo no sabía nada de nudos asi que me ate la soga a la cintura asi nomás ellos me dieron mas abrigo y salimos hacia la cumbre..
Y llegamos, era el Huascarán norte..
Mas luego veo que ellos lloran y se abrazan y todo eso... y yo tambien lloro, me abrazo, y todo eso... Ellos sacan fotos, y yo ya cuando dejamos de llorar, comienzo a pensar en el oro...
Yo habia ideado un sistema para bajar todo el oro que pudiera. Iba a anudar las mangas de mi chaqueta, el cuello tambien, e iba a llenar con oro...
Pero empiezo a buscar y no encuentro nada.. Me dicen, "y tu que haces?", y digo, pues el oro, busco el oro... Entonces me explican ellos que no saben nada de ningun oro...
Te imaginas lo que eso significaba para mi??
Ya de bajada, en Yungay, digo a mis amigos, "oye, acabo de estar en la cumbre del Huascarán y no hay nada de oro"
En cual, me dicen, ¿en la norte?!!
Si, les he dicho
Pero que eres huevón!!!, me dicen ellos, el oro está en la cumbre sur!!...ves allí?, alli donde hace como una ollita, en la cumbre?, bueno, alli está el oro!!!
Y al cabo de un tiempo me encuentro tratando de subir la cumbre sur con otros gringos. Cuando llegamos, otra vez lllantos, abrazos, fotos, y todo eso, pero cuando busco el oro, nada...
Y como iba yo a ser millonario ahora?
Entonces ya en esa epoca los gringos nos solian dar dos, tres, cinco dolares por ayudarles con sus cosas, y ya eramos muy conocidos por ellos. Cuando llegabamos aca y los cambiabamos nos daban así de billetes por esos dólares, entonces ya era mas bueno para nosotros.
Y llega luego un llamado del gobierno para un programas de guias de montaña, y ya me dicen, ¿por que no te anotas tu, que hace tantos años que estas en los cerros y todo eso?, y bueno, al final lo hice y me hice guia de la AGMP.
Y luego ya me olvide del oro del Huascarán y todo eso, y ya hace veinticinco años que soy guia. Pienso que nada de lo que me ha pasado ha de ser casualidad. Yo no estuviera tantos años haciendo este trabajo que me gusta tanto si no hubiera sido por el oro...

Y contento fue terminando lentamente su vasito de cerveza mientras sonreía inalterable.