EL HELICÓPTERO EN ACONCAGUA
Idea y Edición: Alicia Pacheco y Santiago Storni
Agradecimiento: a Liliana Rodríguez, de la EPGAMT

Habiendo conocido el siguiente decreto, realizamos una encuesta recabando opinones. Por razones de espacio no pudimos incluir todas las recibidas.

NOTIFICACIÓN
A los Sres. prestadores de servicios del Parque Provincial Aconcagua.
Dadas las dificultades de tránsito e ingreso que presentan las rutas de aproximación a los campamentos de Plaza de Mulas y Plaza Argentina, ante la solicitud de algunas empresas y de acuerdo a lo establecido por el Decreto 2511/05, se notifica que todos los prestadores registrados podrán transportar carga por medio del helicóptero que presta servicios en el Parque Provincial Aconcagua.

El Decreto 2511/05 establece lo siguiente:
"La Autoridad de Aplicación estará facultada para realizar el transporte de cargas y andinistas dentro del Parque Provincial Aconcagua utilizando para ello la capacidad ociosa de la aeronave puesta a su disposición. El canon establecido se fija en dólares estadounidenses dado que las horas de vuelo tienen valor internacional y será el siguiente:

Traslado de andinistas:
Tramo Horcones - Plaza de Mulas: u$s 350
Tramo Horcones - Confluencia: u$s 100
Tramo Horcones - Pampa de Leñas: u$s 350
Tramo Horcones - Casa de Piedra: u$s 450
Tramo Horcones - Plaza Argentina: u$s 500
Tramo Horcones - Plaza Guanacos: u$s 800
Tramo Horcones - Plaza Francia: u$s 350
Tramo Horcones - Nido de Cóndores: u$s 1.800
En todos los casos el canon es por persona con un bolso de mano de no más de 10 Kg.

Transporte de cargas:
Tramo Horcones - Plaza de Mulas: u$s 480
Tramo Horcones - Confluencia: u$s 240
Tramo Horcones - Pampa de Leñas: u$s 480
Tramo Horcones - Casa de Piedra: u$s 550
Tramo Horcones - Plaza Argentina: u$s 550
Tramo Horcones - Plaza Guanacos: u$s 900
Tramo Horcones - Plaza Francia: u$s 450
Tramo Horcones - Nido de Cóndores: u$s 1.800
En todos los casos el canon es por cada tramo, con una carga máxima determinada por el comandante de aeronave, de acuerdo a la condición climática y tipo de aeronave.
En todos los casos se dará prioridad a la operación del Parque Provincial Aconcagua, quedando el traslado de cargas de terceras personas y andinistas no evacuados limitados a la capacidad ociosa de la aeronave.
Los cánones establecidos se refieren a la capacidad ociosa de la aeronave, es decir al aprovechamiento del tramo en que el mismo vuela sin carga, dentro de la operación de rutina de guardaparques.
De ser necesario transportar la carga de las empresas, fuera de los vuelos de operación, las empresas deberán abonar los tramos de ida y vuelta.

Direccción de Recursos Naturales Renovables.
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OPINIONES

* La explotación turística y los servicios derivados del Parque Provincial Aconcagua deben ser asegurados, y si transitoriamente, hay que autorizar transportes de cargas via helicóptero, pues es lo correcto. Son medidas circunstanciales, ya que la gran cantidad de nieve impide el tráfico de animales de carga. No puede haber objeciones al decreto. El helicóptero ha prestado valiosos aportes al Parque, y éste es uno más.
Nicolás de la Cruz. Presidente de la Asociación Argentina de Guías de Montaña.

* Aconcagua hace 20 años era un cerro majestuoso pero tenía tanta mugre que nunca más me dió ganas de volver. Luego me enteré con alegría que lo habían limpiado y volví. Estaba limpio y por supuesto seguía majestuoso. Felicito a las autoridades por ese cambio y por todo el xcelente sistema de Parques que han implementado en Mendoza. Pero nos despertábamos con el ruido de los HELICÓPTEROS y nos íbamos a dormir con el mismo ruido. Era divertivo ver como volaban, pero soñé con guerras y no con montañas. Recuerdo no ser el único usuario "con quejas". Sugiero a las autoridades intentar minimizar su uso con el fin de brindar un espacio más natural e insto a los andinistas a cargar sus propios bártulos (porque las mulas seguramente tienen su propio impacto en el parque). En definitiva, que no sean vagos y si hiciera falta propónganse objetivos más humildes!
Daniel Renison, montañista y director del proyecto conservación y reforestación de las Sierras de Córdoba.

* Evidentemente nuestras autoridades y gobernantes, sumados a ambiciosos comerciantes de la región siguen profanando, desmitificando y despojando de la magia a estos lugares sagrados, faltando el respeto a los valientes pioneros que con humildad y sencillez nos señalaban el camino. Yo por mi parte tuve la suerte de conocer esos valles y oir el relincho de los guanacos, y ese maravilloso rugido que brota de las inmensas laderas, que me permitían imaginarme la eternidad. Yo trataba de no dejar rastros, de ser parte de esa magia y de aprender a ser humilde y agradecido. Veo que otros no piensan así y lo lamento por ellos y por todos aquellos que ya no podrán sentir eso que hizo más plena mi vida. Un abrazo a todos los que comparten esta reflexión.
Pedro Friedrich. Ex-presidente del Centro Andino Buenos Aires.

* Los medios de transportes conocidos en el Parque Provincial Aconcagua son:
1) Cargar la mochila sobre hombros, lo cual es bastante duro y laborioso como parte de un trabajo o una práctica deportiva en alta montaña.
2) Cargar sobre el lomo de mulas o caballos: Es la imagen y servicio más tradicional, como tecnología antigua de alto impacto, que introduce cientos de animales y personas diariamente al Parque Aconcagua consumiendo aguas, pastos y senderos en su labor, lo cual genera: cárcavas o zanjones de erosión en los valles, introducción de semillas exóticas en su bosteo, ocupación de los senderos, accidentes de animales o personas, contaminación de fuentes de agua, pisoteo y destrucción de humedales frágiles como son los de la alta montaña, presión humana y animal sobre las pocas especies de mamíferos del Parque.
O sea, todo un montaje difícil de controlar a medida que crece y crece, que precisa verificar por ejemplo: antecedentes policiales o conductas impropias o maliciosas de los arrieros, consumo de leña en algunos campamentos, producción de residuos, robos, introducción de perros, uso de cuchillos (facones) cotidianamente, número y propiedad de animales (mas de 1000), espacios amplios de pastoreo fuera del parque, accidentes viales fuera del parque en el Corredor Bioceánico donde transita el comercio de varios países permanentemente, etc. Demanda una jornada para entrar y salir, contra 30 minutos que lleva el viaje aéreo. Como ventaja tiene que solo con muy malas condiciones climáticas y ambientales no puede operar, ayuda a salvar algunas vidas mientras las lesiones sean de cierta levedad y que la caida desde una mula nunca a producido una muerte en el Parque.
3) Cargar el Helicóptero a turbina que transporta personas y cargas. Es inevitable y conveniente como tecnología moderna de bajo impacto, rapidez y eficiencia para facilitar transportes en un ambiente tan complejo y que permite concretamente salvar vidas. Tiene inconvenientes como las condiciones climáticas adversas que no le permiten volar muchas veces , costo por servicios individuales y contaminación sonora. Por supuesto que si se cae se desintegra junto con lo que transporta.
Creo que los servicios en el Parque son un juego de oferta y demanda y la palabra final la tienen por un lado los consumidores y por otro las autoridades que deben velar por la sustentabilidad de un área natural protegida que pertenece a las generaciones venideras, y que además es un lugar en donde se encuentra la cumbre mas alta de América. Esto significa que la presión o intereses de los que hacen o harían negocios en el Parque deben estar bajo un Plan de Manejo (en construcción hoy) que considere todas las medidas de conservación necesarias para preservar la fauna, el medio físico, la flora y el paisaje de esta singular, salvaje y bellísima area natural y cultural de los argentinos.
El Parque Provincial Aconcagua es mucho mas que un APEADERO para subir a la cumbre mas alta. Quienes lo vean así son incapaces de valorar, cuidar y amar un gran espacio natural que es parte de nuestra historia, identidad y patrimonio cultural como nación. Nuestro Parque Aconcagua debe ser protegido también de las modas, tendencias nuevas, prácticas tradicionales y decisiones fundadas solo en opiniones o intereses personales. Por ejemplo la construcción del HOTEL, ahora Refugio ha sido una barrabasada monumental del gobierno del Sr. Pilo Bordón, quién hizo hacer una ley y además financió la obra millonaria sin argumentos serios y sin legitimación de la comunidad de montañeses. Fracasó como negocio y servicio, hoy es un tradicional refugio grande y frío con baños precarísimos. Sólo la buena atención del personal lo hace vivible. Eso que ocurrió hace casi veinte años, ¿Podrá volver a ocurrir hoy con algún otro emprendimiento estúpido?
Yo personalmente pienso que el Parque con o sin gente, debe mantenerse igual a como lo vieron hace 500 años los Incas, quienes venían a celebrar importantes ceremonias en él. Yo cada vez que ingreso al Aconcagua lo hago con respeto y recogimiento; cuando salgo llevo siempre la alegría y el alma llena de experiencias fuertes. ¡Solo el Aconcagua me ha dado tanto!
Mi deseo es que todos los que piensen, hablen u opinen del Aconcagua consideren que así como fue para el hijo del Inca, del Huarpe, del Español, del Arriero, hoy nuestros hijos y mañana nuestros nietos, TODOS TUVIERON, TIENEN Y TENDRÁN el derecho a conocer y vivir ese patrimonio natural en las mismas condiciones. Hoy depende de nosotros corregir los errores y evitar cambios en la armonía de ese ambiente.
Daniel Rodríguez (“Danielón”), Guía de Alta Montaña -EPGAMT- y viejo lobo del Aconcagua en actividad (Rutas: Normal x 10, Directa Polacos, Pared Sur, Pared Oeste, Guías Mendocinos)

* Si bien es obvio que hay dos posturas muy encontradas sobre algo que afecta tanto a la economía regional, y que en algunos casos puede dejar a algunos sin trabajo, yo opino que hay que ser sinceros y entender al Aconcagua como un negocio, que nada tiene que ver con el andinismo romántico e idealista que algunos profesan. HAY MUCHAS otras montañas para albergar a esos montañeros.
Estoy de acuerdo con el helicóptero, y su operación, por el que quiera pagarlo, ya que traerá muchos beneficios, y atraerá un tipo diferente de visitante esporádico a los campamentos, generando un nuevo turismo receptivo, de los que no quiere caminar pero sí, vivenciar el estar en el Campo Base. (Luego vendrán los problemas físicos que experimentarán y su evaluación de riesgos: una botella de oxígeno y solucionado el tema, o casi). Así, hasta personas cuadripléjicas podrán llegar hasta el pie del Coloso de América.
En el punto de vista comercial, una carga completa hasta Plaza de Mulas cuesta lo mismo que en animales, y eso hará que los precios del transporte en animales bajen, cosa que desde hace años debería haber sucedido. Si lo comparamos con otros cerros, se entenderá la diferencia.
Un aspecto que realmente me duele es el de los arrieros que tendrán menos, o ningún trabajo. Pero alli tambien me paro y digo: ¿Cuántos arrieros trabajan durante el año con animales, en esta sacrificada y tan requerida tarea que demanda tanto entrenamiento, conocimientos, y "tacto" para lidiar con los bichos? Pocos, y esos pocos mantendrán seguramente trabajo con las mulas ya que el helicóptero no puede operar todo el tiempo ni satisfacer la demanda de transporte de cargas de una montaña que recibe a tantos turistas. A esos arrieros que aprecio muchísimo y valoro al punto de haberme comido más de una puteada por cubrirlos, los apoyo, y sé que tendrán trabajo. A los demás, deberán volver a sus trabajos que tenían antes de iniciarse en estas labores.
He visto esto suceder en otros lugares y generar controversias. Mi grado de compromiso con la profesión hace que deba opinar, aún siendo fanático de las mulas.
Angel Ezequiel Armesto. Guía Profesional de alta montaña. Miembro Activo de la Asociacion Argentina de Guias Profesionales de Montaña.

* Este es un tema urticante como lo fue hace 20 años el arancelamiento y hace 15 la construcción del Hotel Plaza de Mulas: muchos se quejaron, y creo que sin excepción alguna vez los he visto tomando un café en el hotel. El año pasado el helicóptero comenzó a hacer "de onda" esto que ahora es por decreto, porque la limitación impuesta para el generalmente desordenado tránsito de mulas (en los estudios de impacto hemos contado hasta 35 huellas de mulas paralelas), limitaba el transporte de carga de las empresas. El transporte en helicóptero era sólo mientras subiera (o bajara) con espacio libre. El parque lo concibió como un servicio a las empresas que pagan el impuesto por trabajar allí. Nuevamente, se quejaron varios... y a algunos los vimos bajar lo más campantes del helicóptero. Habría que ver qué responden hoy a la encuesta.
Creo que primero hay que evaluar si "helicóptero o no helicóptero" en el Aconcagua, y luego "qué hace o deja de hacer" ese helicóptero. El Aconcagua, hoy es un negocio y un servicio. Parece duro decirlo y más aún aceptarlo. Pero gestionarlo como tal es el único modo de mantener acotado el impacto y la seguridad, y eso implica infraestructura y dinero. Si abrimos la tranquera y fuéramos todos gratis, como muchos pretenden idealistamente, no tendríamos hoy 7000 visitantes anuales, sino el triple, caminaríamos entre zoretes (mejor dicho entre "más" zoretes) y en lugar de contar con una media de 4 muertos por año, tendríamos 50. Hace 15 años entraban al parque 1500 personas y morían una media de 7, y se habían acumulado unas cuantas toneladas de basura. En un siglo la incidencia de muertos bajó del 5 por ciento al 5 por mil, es decir 10 veces a causa de la tecnología de materiales y la evolución técnica del montañismo, y en los últimos 15 años bajó al 0.5 por mil, es decir otras diez veces, pero ahora a causa del ordenamiento del parque (médicos, patrulla de rescate, guardaparques, guías y helicóptero). Pero las evacuaciones médicas pasaron de ser de unas pocas a unos centenares. Paralelamente, la producción se basura se cuadruplicó, y la demanda de carga aumentó veinte veces: de unas 20 toneladas a unas 400, que se han cubierto hasta ahora metiendo más y más mulas, dando por resultado varios efectos negativos: fuerte erosión (con efectos hídricos y tierra volada), suciedad (de bosta y de mulas muertas), problemas logísticos (deterioro de las cargas por el traqueteo y caída, sobreventa por saturación, extravíos de bultos, etc.) y alto costo debido al oligopolio (u$s2 minorista por kg a Plaza de Mulas, y la mitad si es mayorista o comisionable). El contrato de una mula ronda los u$s100 (de 60 a 120 según el destinatario del servicio) cuando en el Mercedario (San Juan) cuesta $ 25 (pesos).
¿Y el helicóptero no contamina?. Sí, hace ruido (no mucho con el actual B3), pero es ireemplazable su uso para las evacuaciones y la gestión de manejo del parque, y si vuela ocioso (por ejemplo, sube vacío para bajar a un evacuado) aparentemente no deja de ser muy racional usarlo para algo más. De todos modos aventuro que lo de "capacidad ociosa" puede ser hoy la excusa y mañana (u hoy mismo) dejar de serlo.
¿Y el costo? Si mandar carga a Plaza de Mulas cuesta u$s480, un simple cálculo nos dice que si mandamos 240 kg (y si hay espacio, el doble por el mismo precio) que es la carga de 6 andinistas normales, nos cuesta lo mismo que las mulas (4 mulas), impacta menos el ambiente y tarda 15 minutos en vez de 7 horas, con la ventaja de poder enviar huevos, tomates frescos y frascos de mermelada sin perder un día en embalarlos artesanalmente uno por uno. El año pasado la Dirección de Ordenamiento Ambiental de Mendoza hizo una encuesta del tema "helicópteros versus mulas": me preguntaron (como guía) en cuánto encarecería eso mis expediciones, y respondí que en nada, pues el costo es el mismo. Los visitantes extranjeros respondieron que preferían las mulas porque les resultaba "típico y pintoresco" para la foto, pero que para "su" mochila, preferían el helicóptero. Es decir, se repite la historia de los que putean contra el Hotel tomando un café en una de sus mesas.
Pero claro: hay otras cosas en el tintero. En el frío cálculo no podemos olvidarnos que con esas 4 mulas, hay un arriero menos que trabaja. La pregunta es, si con el volumen actual de manejo del Aconcagua, el arriero es una figura adecuada para encarar la demanda, y si las empresas (empresas de mulas, no de arrieros) que hoy se rasgarán las vestiduras por el maldito helicóptero, le pagan a ese arriero lo mismo que les deja al menos "media" de esas cuatro mulas (en realidad les pagan mucho, pero mucho, menos). No tengo respuesta para eso, tal vez el arriero deba pensar en comenzar su negocio en otras montañas, hasta que estas se "contaminen" una a una del mundo consumista: su negocio crecerá primero y desaparecerá después. Tal vez para entonces zafe, porque ya será viejo y sus hijos habrán emigrado a la ciudad... Creo que el problema no difiere del de irse a vivir del apacible barrio (que no lo es más) a un complejo privado, de privar al cartero de lo que hoy hacemos por e-mail o del desplazamiento que los taxis super-regulados hacen hoy del remis "trucho" modelo 90. Es decir: concluimos con que nada es perfecto. Pero el mundo lo es cada vez menos. Hace 15 años el servicio médico del Aconcagua lo prestaba la Cruz Roja, y hoy a nadie se le ocurriría cuestionar a la empresa médica que los ha desplazado.
Creo que en la concepción actual del Aconcagua el helicóptero vino para quedarse. Y el año que viene, si los números dan (y darán), vendrá otro helicóptero, y el argumento de la "capacidad ociosa" será reemplazado por "ingresos marginales" o "tendencias del mercado". Y un día, claro, se caerá un helicóptero y se armará flor de quilombo (a todo esto, ya murió más de un arriero arrastrado por el río), pero ya sabemos, nada es perfecto. Lo que nos queda por hacer (y no es poco) es exigir que este servicio sea accesible a todos, sea seguro, limpio, reinvierta en seguridad y cuidado del parque, y no caiga en alguno de los nefastos intereses de monopolio que YA HOY están gestando dentro del parque los oscuros personajes de siempre, como una E.V.T. que ya anda diciendo que son "los únicos autorizados para 'vender' el helicóptero". Es decir, la historia, que es la de siempre, en el Aconcagua recién empieza, y debemos velar para que no se tuerza.
En resumen, mi opinión es en apoyo a lo actuado por el Parque Aconcagua, pero ellos, en beneficio de su propia transparencia y de los usuarios, deben ser muy celosos en la fundamentación clara y en los mecanismos para implementar sus decisiones administrativas del recurso natural. La solución definitiva, siempre postergada desde hace más de 20 años, es reunirse seriamente y con compromiso para definir "el Aconcagua que queremos". Eso, ni más ni menos, es hacer el Plan Maestro de Manejo del Parque Aconcagua. Como corresponde, como lo dice la Ley de Áreas Naturales Protegidas, sin exclusiones y sin prebendas. Hoy, el plan está trabado por razones burocráticas. Mientras tanto, seguiremos opinando en el aire.
Ing. Gabriel Cabrera. Guía de Alta Montaña AAGM, y registrado en el Parque Aconcagua. Miembro del grupo de estudio del Plan de Manejo del Parque Provincial Aconcagua.


“Papelito”, el legendario Lama del Ejército piloteado por el “Monstruo” Basualdo, fue la primer máquina asiganda al Parque por un convenio.


Ecuriel AS -350 B3. Ahora también con un Bell 205 (12 pasajeros) la firma chilena Copters que viéramos en el Eco-Challenge de Bariloche ‘99, retocó su nombre al abrir su filial argentina como Helicopters, que es la prestadora actual. También ofrece un seguro de rescte fuera del parque.