Wind River Range Wyoming

Texto y fotos: Juan Carlos Queirolo


Suena la alarma de mi reloj, abro mis ojos. La oscuridad todavía domina el ambiente, son las cuatro de la mañana, es hora de escalar. Me visto como puedo sin despertar a mis compañeros de carpa, otros dos instructores que descansan. Fuera de la carpa las estrellas ilustran un cielo despejado, negro e infinito. Con la frontal me dirijo al “cerco a prueba de osos” especialmente diseñado por N.O.L.S. en colaboración con el servicio de Parques Nacionales Estadounidense. Allí guardamos todas nuestras provisiones y elementos que puedan atraer a los osos a nuestro campamento o carpas. Localizo la bolsa donde dejé preparado mi desayuno: cuatro panqueques con las últimas cucharadas de dulce de leche argentino que todavía sobrevive bajo mi estricta vigilancia. Un café con leche, ya estoy listo para un día intenso. Otras dos frontales se ven en el campamento y una sonrisa se dibuja en mi rostro. Son dos alumnos preparándose, al igual que yo, para un día de escalada. Me encuentro en el estado de Wyoming, más precisamente en el Wind River Range. Vamos a realizar una ruta con muy pocas repeticiones en el Cerro 13.358 (al no tener nombre, solo figura su altura). La vía sigue un sistema de diedros y canaletas; el “crux” o largo mas difícil es una chimenea a mitad de la pared. El desafío nos pone ansiosos, en especial a los alumnos; para ellos es la primera vez que van a  realizar una escalada de varios largos. Es el momento que vienen esperando desde hace mucho tiempo.
  
Trece días han pasado desde el inicio del curso. Junto con mi equipo de instructores les hemos enseñado todas las técnicas y habilidades que necesitan para realizar una escalada alpina en la montaña, en el escenario real. Llegó el momento de que apliquen lo aprendido y continuar adquiriendo conocimientos, y los más importante: experiencia. De eso se trata la “educación experiencial”; se adquieren los conocimientos y luego se ponen en práctica, se cometen errores y se aprende de ellos. En un curso de escalada, el margen para los errores es nulo, por ello se exige más de los alumnos y de los instructores. En este caso, la escalada la lideraré yo, su instructor, explicando el por qué de las decisiones y las técnicas que implementaremos. Su responsabilidad es absorber y llevarse la mayor cantidad de aprendizaje posible... y por supuesto disfrutar de la escalada; si no nada tiene sentido!

Me encuentro con Joseph y Mak, ambos nerviosos me miran y ofrecen llevar el equipo de escalada. Antes controlamos que estamos cargando todo lo que necesitamos para el día. Los tres hemos dormido bien y comimos una contundente cena y desayuno, así que energías no nos van a faltar. Con las frontales, emprendemos nuestra aproximación al inmenso circo granítico gris. Las montañas en esta cordillera poseen características muy similares a las típicas imágenes de Yosemite: valles glaciarios en forma de “U”, con enormes paredes de granito gris repletas de innumerables fracturas. Líneas perfectas para una verticalidad que muy pocas personas conocen. Hay tanto para escalar en esta cordillera, que hasta en un país como Estados Unidos donde la escalada, en todas sus formas es muy popular, se siguen encontrando paredes vírgenes.

Luego de una hora de caminata, nos encontrábamos en la base de la pared. Los primeros rayos del sol teñían de rosa las inmensas paredes. Durante la aproximación pudimos estudiar nuestra ruta... Intimidante, alrededor de cuatrocientos metros de desnivel. Una vez a sus pies, la pared se aplomaba un poco y una canaleta invitaba a su ascensión.
Fue una escalada rápida y segura. Una experiencia increíble. Los alumnos permanecieron muy concentrados durante los doce largos hasta el col que lleva a la cumbre principal. Desde allí quedaban por lo menos otros cinco de cuarto grado. El reloj marcaba la una de la tarde, las primeras nubes de tormenta se adentraban en el valle. Se volvía a cumplir el patrón climático de los últimos días: dos o tres de la tarde, lluvia de relámpagos en los puntos más altos del valle. Era hora de dar por concluída la escalada y encontrar la vía más rápida para bajarnos. El col representaba nuestro “Plan B”, nuestra vía de escape más efectiva contra el peligro de los rayos. No dudamos en comenzar nuestro descenso, un pedrero bastante parado, mucha atención y en cuestión de una hora nos hallábamos en terreno protegido de la tormenta que para ese entonces ya dejaba caer una fuerte lluvia y ruidosos truenos por todo el valle. Al llegar a campamento nos sentamos a charlar sobre el día, las decisiones que tomamos, lo positivo, lo aprendido y el valor de la experiencia. Motivamos el análisis de nuestros actos; en ello encontramos una manera de aprender y enseñar. Para Joseph significó ganar confianza en su capacidad técnica y física en la escalada. Para Mak, un joven fuerte y ambicioso, significó aprender sobre seguridad y sobre el aspecto espiritual y personal de la actividad. Todos tienen objetivos distintos y enfrentan obstáculos reales, y en todos ellos se puede trabajar; tan solo se necesita  la motivación y el deseo.

NOLS, The National Outdoor Leadership School (Escuela Nacional de Liderazgo al Aire Libre), es una institución educativa, sin fines de lucro cuyas raíces son las expediciones por áreas silvestres poco visitadas o inexploradas. La visión de sus fundadores fue crear una escuela que educara y orientara a líderes para servir al creciente número de personas que visitaban las áreas silvestres. Promovemos la protección de nuestras aulas (las áreas silvestres) enseñando a través de publicaciones, investigaciones científicas y seminarios especializados técnicas para minimizar el impacto debido al uso recreativo de las  áreas naturales.
En mi caso, hace dos años que trabajo como instructor en la escuela. El resto de mi tiempo trabajo como guía de montaña en la Patagonia. Decidí trabajar para una escuela norteamericana porque me gustan sus programas y metodología. La visión de trabajar en las habilidades sociales y técnicas de las personas en un entorno totalmente agreste e impredecible es una oportunidad única y una visión que comparto hace muchos años.

Más info: www.nols.edu en inglés, o www.nols.cl en español.


 

Circos de granito conforman la topografía de los Wind River Range en Wyoming. La nota relata el ascenso a la primer cumbre visible a la izquierda de la foto

Juan Carlos queirolo escalando el segundo largo de una ruta en Split Rock en el desierto de Wyoming. El instructor lidera, los alumnos limpian la ruta y ponen en práctica los conocimientos aprendidos. 

Campamento base durante un curso de escalada en roca. Cada 6 ó 9 dias se cambia de valle buscando nuevas rutas y sitios de clase.

Clase y práctica de rappel. Los anclajes son construídos por los alumnos, luego de haber demostrado el dominio de las técnicas necesarias. Los instructores verifican los sistemas para enfatizar la redundancia.

Circos de granito conforman la topografía de los Wind River Range en Wyoming. La nota relata el ascenso a la primer cumbre visible a la izquierda de la foto.

Juan Carlos ordenando el equipo para continuar con otro largo en Split Rock, Wyoming. El equipo utilizado cumple rigurosos protocolos de control de uso, y es retirado conforme a normas de la escuela.